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La invasión de Irak y el nuevo orden internacional
Jaume Botey Vallès
Miente Bush cuando dice que en Irak hay posibles armas de destrucción masiva. Sabe o
debe saber que el último Informe de la Comisión de Desarme de la ONU afirmaba que ni los
había ni tenía Irak capacidad para producirlas. Tal Comisión estaba presidida por
Buder, el australiano nombrado por EEUU que fue acusado por Francia, China y Rusia de
espionaje a favor de la CIA, no un observador neutral, y por eso se disolvió la
comisión. El Informe, para mayor inri también, es público, consultable por todo el
mundo y traducido al castellano. También miente Tony Blair, que se vio obligado hacer el
ridículo presentando ante la Cámara de los Comunes un informe que no demostraba nada.
Mienten y saben que mienten.
También Pakistán. Y la India y Arabia Saudí y sobre todo Israel tienen armas de
destrucción masiva. Pero la diferencia es clara: ellos son amigos de los EEUU. ¿Qué
tiene Irak, que no tengan los anteriores? ¿Qué tienen en común Bush y Blair?
Sencillamente, IRAK TIENE NACIONALIZADAS LAS SEGUNDAS RESERVAS
MUNDIALES DE PETROLEO. Y Bush y Toni Blair tienen en común el petróleo.
Oriente Medio tiene, según el estado actual de las prospecciones, el 65 % de las reservas
mundiales de crudo, el 26% Arabia Saudí, el 10 %" Irak y un 9 % Irán, y Kuwait, el
pequeño país-tapón creado en 1961 por los ingleses para impedir la salida natural al
mar de Irak, tiene otro 9 %. El resto, el 7 % en Venezuela, otro 7% en África, un 5 % en
Rusia. Irak es pues el segundo país del mundo en reservas. Para Irak esto es una inmensa
riqueza y a la vista de los acontecimientos una inmensa desgracia: codiciado hasta el
infinito por el sistema económico mundial (las petroleras) y a su vez también castigado
hasta el infinito por el sistema político y militar mundial. Su vecino Arabia Saudí, que
es el que tiene las reservas más importantes del mundo, es ya un juguete de los Estados
Unidos y su petróleo está en manos de las compañías norteamericanas. ¿A cambio de
qué?: de una inmensa riqueza para la monarquía saudí y una inmensa pobreza para la
población.
EEUU produce hoy día el 12 % mundial de petróleo. Pero consume el 25%. Necesita importar
por lo tanto más del doble de lo que consume. y además sus reservas son escasas. Para
EEUU es imprescindible garantizarse el control total sobre la producción total.
Inglaterra, por otra parte casi no produce petróleo. Pero ambos tienen medios para gar!
antizarse la producción para sí mismos: las petroleras. Ya sea fruto de la manera como
se llevó a cabo la descolonización o simplemente por la rapiña o la compra de los
gobiernos de los países productores (fundamentalmente mundo árabe y América Latina
septentrional) la mayor parte de las petroleras están en manos de EEUU y Gran Bretaña.
En Irak, por ejemplo, antes de la nacionalización de su petróleo, que el Baas llevó
acabo en 1972, lós propietarios de los pozos eran la Royal Dutch/Shell (anglo/holandesa),
la BP' British Peróleum, y las Exxon, Atlantic Richfield, Gulf Gil, Mobil, Chevron,
Amoco, Haliburton, etc., mayoritariamente norteamericanas. La guerra pretende devolver ya
para siempre a sus antiguos propietarios aquella inmensa riqueza. Recordemos además que
la fortuna de los Bush proviene de las petroleras y del petróleo de Texas y que Dick
Cheney, vicepresident! e, es uno de los propietarios y fue director de Haliburton.
También mienten y saben que mienten Aznar y Berlusconi. Mienten y embarcan a la Unión
Europea no sólo a una guerra no deseada por sus pueblos sino a su vergonzoso vasallaje a
los intereses del Imperio y por lo tanto a la pérdida de entidad política de una Europa
que pudo haber sido algo. Por que después de Irak, el Imperio del petróleo irá por
Irán, incluido ya entre los países del "eje del mal", a pesar de los esfuerzos
de laicización y modernización que está haciendo. En América Latina Estados Unidos
intenta crear, en el marco del ALCA o Area de Libre Comercio, un bloque petrolero a nivel
continental impulsando la fusión de los petróleos de México, Brasil, Venezuela, Perú y
Ecuador. Evidentemente, el control lo ejercería Washington. Es evidente que el verdadero
objetivo el Plan Colombia, bajo la cobertura publicitaria de la lucha contra la droga, es
la ocupación
militar de la zona.
Este fue el verdadero objetivo de la guerra de Afganistán. El 11 de Setiembre fue un
inmenso regalo al imperio para incrementar, con la excusa del terrorismo, el modelo
belicista en las relaciones internacionales. Y el nuevo presidente de Afganistán, ya
desde antes de los talibanes representante de los intereses petroleros de EEUU en la zona,
ha dado ya la autorización para la construcción de los gasoductos que atravesarán su
país.
Después vendrán Sudan y Nigeria y Mauritania. Y vendrán también a por Europa. Son
tantas las pruebas que contra las mentiras oficiales para justificar la agresión vinculan
la geoestrategia de la guerra con el negocio del petróleo y de las armas que si por
cobardía ahora callamos, si Europa calla, con toda seguridad no será ésta l! a última
guerra de agresión.
La invasión de 1991 lrak llegó a la independencia de Inglaterra en 1931.A partir de 1972
con el dinero del petróleo, llegó a alcanzar un nivel de vida envidiable en relación
con los países árabes de alrededor. Y ello sin lugar a dudas a partir de un régimen
autoritario con figura emblemática de Saddam Hussein. Hussein combinó transformación
social y represión política hacia dentro con una cierta amistad con la Unión
Soviética, la voluntad de la unidad del mundo árabe y el rechazo a la política
pro-israelí occidental hacia el exterior. Se llevaron a cabo ambiciosos planes de
industrialización y una reforma agraria con la que muchos campesinos accedieron a la
propiedad. Se hicieron campañas de salud pública y alfabetización. Se erradicaron las
enfermedades fácilmente curables. El agua potable llegó casi al 100 % de la población,
la vacunación a un 90 %, la cobertura de la sanidad pública al 93 %: Se habían
alcanzado las 2.800 calorías diarias por persona. Por ello Irak había recibido en 1988
un premio internacional de la OMS. Y en cuanto a alfabetización, en 1977 ésta llegaba
sólo a algo más del 50 % de la población pero en menos de 20 años, en 1997, alcanzaba
ya el 95 %. También por ello Irak recibió un premio internacional de la UNESCO. En 1990
el PIE por persona alcanzaba los 3.100 dólares y la distancia entre el 20% más rico y el
20% más pobre era mucho más corta que en el resto de los países limítrofes. En agosto
de 1990 Irak invadió Kuwait. Fue un hecho condenable, en cuyas remotas causas no nos toca
aquí entrar, y que violaba cualquier norma de derecho internacional. Pero tan condenable
como otras invasiones: la de los territorios palestinos por Israel reiteradamente
condenada por; Naciones Unidas y reiteradamente desoída por Israel, la del Tíbet por
parte de China o la de Grenada por parte de los Estados Unidos, etc. Con la invasión de
Kuwait, sin embargo, la reacción de Occidente y de Estados Unidos fue diferente de estas
otras. Porque para la mafia hay una doble vara de medir según si es ella misma quien
comete el delito o es otro y según los intereses que pueda tener en el resultado del
delito. y en este caso estaba en juego el dominio sobre las segundas reservas mundiales de
petróleo y la hegemonía de Israel en Oriente Medio. Se formó una coalición de 32
países al mando del Pentágono y el 17 de enero de 1991 comenzó la llamada Guerra del
Golfo o ataque militar contra Irak, que se prolongó durante 47 días.
El ataque fue diseñado para hundir la totalidad de la estructura civil y militar de Irak.
Estados Unidos se esforzó por cumplir la a! menaza de James Baker, a la sazón Secretario
de Defensa de los EEUU, de que "IRAK VOLVERIA A LA EDAD DE PIEDRA", con una
destrucción a todas luces innecesaria desde el punto de vista militar. En total se
realizaron 109.876 misiones de bombardeo: una cada 34 segundos, 24 horas al día, durante
siete días a la semana. Diez años después de terminada la guerra, la población iraquí
no tiene medios para rehacerse debido al embargo. Ataque militar y embargo son la cara y
la cruz de la misma moneda: la voluntad de matar todo germen de vida en Irak hasta
conseguir el dominio del petróleo. Hoy Irak es uno de los países más pobres del mundo,
con una renta de 750 dólares y altas tasas de analfabetismo. El 70 % de la población
vive por debajo de los límites de pobreza y 4'5 millones en extrema pobreza. En 1989 la
mortandad infantil de menores de 5 años era del 86 por mil. Ahora se h! a multiplicado
por seis.
Han muerto como consecuencia del ambargo aproximadamente un millón cuatrocientos mil
niños de menos de 5 años (entre cinco y seis mil al mes), y otros 200 mil menores de 144
años. Y, sobre todo, los cánceres infantiles (malformaciones congénitas, leucemias
infantiles y otros cánceres) han aumentado espectacularmente como efecto del uranio
empobrecido.
Porque no cabe duda sin embargo que una de las herencias más siniestras de la guerra ha
sido la contaminación radiactiva, el uranio empobrecido, que en tierra, plantas, animales
y personas extendiendo por millones de años sus secuelas de enfermedades y
malformaciones. En sus 110.000 ataques aéreos a Irak, los aviones A-10 Warthog de EEUU
lanzaron 940.000 proyectiles con uranio empobrecido y en la ofensiva terrestre sus tanques
M60, M1 y M1A1 dispararon otros 4.000 proyectiles también revestidos d! e uranio. Se
estima que en la zona han quedado 300 toneladas métricas de deshechos radiactivos que
podrían haber afectado ya a unos 250.000 iraquíes. Tras la Guerra del Golfo,
investigaciones epidemiológicas iraquíes e internacionales han permitido asociarla
contaminación ambiental debida a este tipo de armas con la aparición de nuevas
enfermedades de muy difícil diagnóstico y al aumento espectacular de abortos,
malformaciones congénitas y cáncer. No justificamos ni la invasión de Kuwait ni ningún
régimen autoritario. Pero el caso de Irak es paradigma de infinita crueldad a la que
puede llegar el ser humano.
Para las petroleras el negocio ha sido redondo: el petróleo que antes exportaba Iraq y
del que ellas no obtenían ningún beneficio, ahora se exporta ahora desde Kuwait y Arabia
Saudí por sus propias compañías, las cuales, obviamente, seguirán exigiendo la pr!
órroga del bloqueo. También los fabricantes de armas de Estados Unidos están
satisfechos: la posible crisis que se les avecinaba por el final de la guerra fría se ha
superado con
creces invadiendo de sus armas a los vecinos de Irak.
La situación es tan sangrante y cruel que hasta los mismo delegados de la ONU, Denis
Halliday y Hans von Sponeck, encargados de velar por el cumplimiento de las sanciones, no
han dudado en calificarla de genocidio. Halliday afirma: "El consejo de Seguridad ha
violado en Iraq la legalidad internacional dos veces. Primero, al atacar a hombres,
mujeres y niños, no combatientes y civiles, con sus bombas y misiles sobre la
infraestructura civil en 1991 y después. Segundo, de una forma más continuada y
mortífera que con la guerra, al matar a cientos de miles de niños y adultos iraquíes,
mediante el régimen de bloqueo y sanciones económicas a! ctuales ( ...) El impacto de
estas sanciones económicas constituye un genocidio."
Genocidio y la nueva doctrina de Seguridad Nacional
El drama palestino está íntimamente ligado con el de Irak. NO ES QUE EN ORIENTE MEDIO
HAYA TRES GUERRAS, AFGANISTAN, IRAK Y EL CONFLICTO ISRAEL-PALESTINA. SE TRATA DE UNA UNICA
GUERRA CON TRES FRENTES. Se trata de la seguridad necesaria que Occidente quiere para
Oriente Medio para apoderarse de sus recursos del petróleo. Para ello le resulta
necesario la presencia y la seguridad de Israel y la inserción de Israel en los mercados
de la zona. La definitiva humillación del mundo árabe y por lo tanto el genocidio
palestino son la otra y repugnante cara del genocidio iraquí.
Acusados ambos de terrorismo, son hoy ambos, el pueblo palestino y el pueblo iraquí, las
víctimas propiciatorias de este modelo de crecimiento injusto y que necesita matar para
sobrevivir. En el Nuevo Orden Mundial sólo uno tiene derecho a determinar quién tiene
derecho a vivir y quién no.
Este es el resumen de la Nueva Doctrina de Seguridad Nacional que Bush acaba de presentar
ante el mundo a finales de septiembre pasado: será tenido por terrorista por parte de
EEUU todo aquél que atente contra los intereses de EEUU en cualquier parte del mundo,
pretenda ser militarmente más poderoso que los propios EEUU o ponga en peligro los
recursos de petróleo, gas o uranio; y EEUU se atribuye el derecho de actuar
unilateralmente al margen de los organismos multilaterales de decisión. Se trata de la
flagrante anulación del Derecho Internacional.
Estas operaciones militares, cínicamente presentadas como operaciones en BR nombre del
progreso, de la paz y contra el terrorismo, y en las que las víctimas son siempre la!
población inocente, arrastran a la humanidad hacia la barbarie, la catástrofe material y
la desintegración moral. A la agresión contra una población indefensa se la puede
llamar ya "guerra preventiva", a la muerte de inocentes se la llamará
"efectos colaterales", a los genocidios ya no se les llamará "genocidios" si han sido llevados a cabo en
nombre de la defensa de los intereses de Occidente, de su mercado y de su democracia
liberal. Sólo es cuestión de racionalidad económica en beneficio propio.
Jaume Botey Vallès, Profesor de Historia de la UAB. Distribuido por ATTAC España.
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