![]() |
| ORDEN MUNDIAL |
GOBIERNO DE BUSH CONTEMPLA ATAQUES CON ARMAS NUCLEARES
Siete países figuran como blancos en un informe secreto
Michael R. Gordon
En un drástico giro en la política militar de Estados Unidos, un informe secreto del Pentágono -cuyo contenido reveló ayer la prensa norteamericana- exige el desarrollo de planes de contingencia y de armas nucleares más adecuadas para atacar objetivos en un listado de siete países: Irak, Irán, Corea del Norte, Siria, Libia, China y Rusia.
La Revisión de la Postura Nuclear, título con el que se conoce el informe, es un resumen completo de los planes de desarrollo y posicionamiento de armas nucleares del Departamento de Defensa. En gran parte, no es un documento secreto, aunque ciertos pasajes lo son. Apareció hoy (por ayer) en Los Angeles Times, que tuvo acceso a partes de él. Luego, The New York Times consiguió un ejemplar completo.
En su campaña presidencial, Bush hizo hincapié en su deseo de reducir drásticamente el armamento nuclear y desarrollar unas fuerzas armadas adecuadas al mundo posterior a la Guerra Fría. El nuevo informe del Pentágono dice, de hecho, que las armas convencionales no nucleares se están convirtiendo en un elemento cada vez más importante de su arsenal.
Sin embargo, también indica que el Pentágono considera a las armas nucleares un elememnto importante en el planeamiento militar, incluidos conflictos potenciales con adversarios que no posean armas nucleares propias. Una de las secciones más delicadas del documento es una discusión secreta sobre qué tipo de capacidades nucleares se necesitan y contra qué países podrían utilizarse.
Al establecer los requisitos para capacidades de ataque nuclear, se pueden diferenciar las contingencias para las que debe aprestarse Estados Unidos. Dichas contingencias pueden clasificarse como inmediatas, potenciales o inesperadas, declara el informe. Y añade: Corea del Norte, Irak, Irán, Siria y Libia figuran entre los países que podrían estar involucrados en contingencias inmediatas, potenciales o inesperadas".
Estas naciones, agrega el documento del Pentágono, deberían considerarse adversarios potenciales por el largo alcance de su hostilidad hacia Estados Unidos y sus aliados, sus vínculos con terroristas y sus programas para desarrollar misiles y otras armas de destrucción masiva.
El informe indica que el Pentágono debe estar preparado para utilizar armas nucleares en el conflicto árabe-israelí, en la guerra entre China y Taiwan, en un ataque de Corea del Norte a Corea del Sur, o en uno de Irak hacia Israel u otro país vecino.
También señala a China como un adversario potencial que está modernizando sus fuerzas nucleares y convencionales. Si bien Rusia posee la fuerza nuclear más temible, las relaciones con Moscú han mejorado enormemente. "Por tanto, una contingencia que involucre a Rusia, aun siendo plausible, no es de esperar."
No obstante, Estados Unidos no puede estar seguro de que sus relaciones con Rusia siempre serán fluidas: "Si las relaciones de Estados Unidos con Rusia empeorasen significativamente en el futuro, Estados Unidos quizá tenga que revisar sus niveles de fuerza nuclear y su postura".
Los reiterados pedidos al Pentágono y la Casa Blanca de una entrevista con funcionarios que hayan participado en la preparación del informe resultaron infructuosos.
Además de examinar situaciones potenciales en las que podrían emplearse armas nucleares, el documento expone el tipo de fuerza que se necesitaría. El gobierno de Bush ha manifestado su intención de reducir el arsenal nuclear a un nivel de 1700 a 2200 ojivas, un recorte considerable habida cuenta de que Estados Unidos posee actualmente unas 6000 armas nucleares.
Según dicen los críticos, sería aproximadamente la misma reducción prevista por el gobierno de Clinton. Este convino en que los futuros tratados sobre armas estratégicas deberían reducir las armas nucleares a 2000 o 2500 ojivas. Las podas proyectadas por el gobierno de Bush parecen más profundas, pero el Pentágono ha modificado las reglas de recuento de armas nucleares y ya no incluye los bombarderos o los submarinos equipados con misiles nucleares en proceso de reacondicionamiento.
En una sección secreta del informe, el Pentágono describe en detalle su futura estructura de fuerzas. Para 2012, Estados Unidos tendrá 14 submarinos Trident (se reacondicionarán en tandas de 2), 500 misiles Minuteman III lanzados desde tierra, 76 bombarderos B-52 H y 21 bombarderos B-2.
"Esto proporcionará una fuerza operacional desplegada de 1700 a 2200 ojivas nucleares estratégicas y una amplia gama de opciones para una fuerza de respuesta a contingencias potenciales." El informe señala, empero, que el planeamiento nuclear no es una mera cuestión de cifras. El Pentágono también quiere mejorar las armas nucleares existentes y, quizá, desarrollar otras nuevas. Una de sus prioridades máximas es mejorar las "armas de penetración terrestre", utilizables para destruir instalaciones subterráneas y búnkers reforzados. Según un apartado secreto del estudio, más de 70 países usan instalaciones subterráneas.
Un punto delicado
"En la actualidad, Estados Unidos posee una capacidad de penetración del suelo muy limitada", advierte el informe. Señala que la única arma nuclear con dicha capacidad es la bomba B61 Mod 11 y postula la necesidad de mejores armas de este tipo.
La moratoria norteamericana respecto de los ensayos de armas nucleares constituye un punto políticamente delicado. El gobierno de Bush se negó a ratificar el Tratado de Prohibición Absoluta de los Ensayos Nucleares, pero dice no tener ningún plan para reanudarlos. El Pentágono alega, en su informe, que la Casa Blanca podría tener que revertir dicha política: "Si bien Estados Unidos hace cuanto puede por mantener el arsenal nuclear sin ensayos adicionales, tal vez esto no sea posible para un futuro indefinido".
Reproducido con modificaciones de
La Nación, 10 marzo 2002; traducción de The New York Times.
REGRESAR a GLOBALIZACION - REGRESAR a ORDEN MUNDIAL