INTEGRACION

 

LA ASIMETRIA DE LAS RELACIONES ECONOMICAS INTERNACIONALES Y LAS NEGOCIACIONES MULTILATERALES EN LA OMC

 

 Raúl Maldonado Ortega

 

1. LA ASIMETRIA EN LAS RELACIONES ECONOMICAS INTERNACIONALES

           

El pensamiento económico permanentemente ha volcado gran parte de su atención a los problemas relativos al desarrollo económico y a los del bienestar de las sociedades. Una conclusión compartida por todos los investigadores, independiente de su vertiente ideológica, es que las relaciones económicas   internacionales   (REI)   tienen  una  relevancia especial en este tema. El marco general de análisis vincula el carácter del desarrollo con el régimen o modo de producción prevaleciente y los correspondientes modelos de desarrollo económico. En nuestra época, luego de resuelta la competencia este-oeste[1], eso significa que ese marco de referencia esta dado principalmente, por el modo de producción capitalista, con un grado alto de progreso en su base material y tecnológica así como en su avanzada internacionalización, especialmente financiera.

 

omcdoha1.jpg (6313 bytes)

Doha, Qatar: sede de la reunión ministerial de la OMC.

Las actuales REI surgieron del reordenamiento mundial liderado por los Estados Unidos, producto de la II Guerra Mundial. La creación de la Naciones Unidas, en el ámbito político, fue acompañada por el establecimiento de las instituciones de Bretton Woods en el económico. El Fondo Monetario Internacional (FMI), en las materias financieras; el Banco Mundial (BM) en las de desarrollo; y, el Acuerdo General sobre Comercio y Tarifas (GATT, en sus siglas en inglés) –en el presente la Organización Mundial de Comercio (OMC)- en las de comercio, estaban encargados de orientar, dar contenido y velar por las REI. La evolución del sistema capitalista fue concentrando el desarrollo en un reducido, pero poderoso, grupo de países; en tanto que la inmensa mayoría  progresaba lenta y difícilmente. Se profundizó la dicotomía entre “países desarrollados (PD)” y  “países en desarrollo (PED)”, reflejando el carácter desigual del desarrollo. Uno de los elementos que contribuyen a la intensificación de este esquema es el contenido también desigual que se da en el comercio y otras REI. Ya sea que se le califique de “intercambio desigual” o de tendencia permanente a “términos del intercambio desfavorables”, el resultado de este juego de interés históricamente ha potenciado el crecimiento de los PD y limitado el de los PED. Las mencionadas instituciones internacionales han reflejado esta diferenciación de poder real entre países. Su accionar ha tendido sistemáticamente a beneficiar los polos de poder en detrimento del mundo subdesarrollado. Este ordenamiento desigual ha llevado a que sistemáticamente los PED, especialmente los más retrasados, planteen la necesidad de  que se definan normas que les otorguen mayores beneficios[2].

            Más aún, cuando las reglas establecidas por estas instituciones no han sido adecuadas para responder a las condiciones de desarrollo de los PD, éstos las han cambiado, sea mediante negociaciones o unilateralmente. En efecto, un cambio fundamental en las reglas adoptadas fue la desvinculación de todo patrón que a inicios de los años 70’s introdujo Estados Unidos a su sistema cambiario. El dólar dejó de tener referencia material, salvo la que le concede el “poderío” económico de ese país. EE.UU., así, convirtió su moneda en la divisa universal y procedió a aprovechar esta condición para intensificar notablemente su capacidad de acumulación económica y científico-técnica. Igualmente fueron trastocadas las relaciones tradicionalmente existentes entre países acreedores y deudores, lo que ha dado lugar a un peligroso y desmedido control y sobre-explotación de los primeros sobre los segundos. Cosa similar ha sucedido en el ámbito de la propiedad intelectual y en otros aspectos fundamentales de las relaciones entre las naciones. En resumen, sólo un reducido número de países va alcanzando un elevado nivel de desarrollo y la capacidad de imponer a todos los demás las condiciones de relacionamiento económico; condiciones que reflejan el antes señalado proceso de internacionalización del sistema capitalista o globalización, como más generalmente se le denomina en la actualidad.

            Este largo proceso de diferenciación se ha ido acelerando en los últimos años. El poder acumulado por los PD les ha permitido no sólo darle un contenido sesgado en su favor a las REI sino también imponer un modelo de desarrollo basado en la supremacía del mercado como dirimente único e inobjetable -para todo y para todos- del destino económico de las naciones. Es el imperio arrogante y dogmático del neoliberalismo como palanca eficiente para la imposición de una globalización asimétrica, lo que va llevando a profundizar intolerablemente la diferenciación social al interior de  la mayoría de las naciones y a que aumenten las desigualdades entre ellas[3].

Si bien la contradicción de intereses entre los PD y los PED en el ámbito internacional es extrema y su connotación ética y política  destacada, las que existen al interior de los países primeramente mencionados son también considerables. La variada gama de temas que componen la trama de las REI lleva a que dichas contradicciones se manifiesten a través de alianzas y confrontaciones en el marco de una serie de escenarios institucionales, entre los que se destacan las antes señaladas instituciones de Bretton Woods, algunos foros creados en el seno de las Naciones Unidas, diversas agrupaciones de países sobre temas específicos  y, en el último tiempo, organizaciones representativas de la sociedad civil. Impulsados por los esquemas neoliberales, los PED han procedido a una importante y unilateral apertura y liberalización de sus REI, a la que teóricamente ya habrían accedido los PD. En realidad estos procesos no han sido homogéneos ni en  las materias sujetas a la apertura, ni en la profundidad e incidencia de las reformas y, menos aún, en el aprovechamiento de las oportunidades económicas que supuestamente abrían. Con diversas explicaciones y énfasis, existe una clara y generalizada percepción de que en estas transformaciones los PED no se han beneficiado en la misma medida en que lo han hecho los PD. El sistema GATT/OMC[4] es sin duda uno de los espacios más importantes para la negociación de la liberalización de los intercambios comerciales, a los que en forma creciente se han ido agregando temas, como los de las inversiones, la propiedad intelectual, el medio ambiente, entre otros. En teoría, lo que persigue el esfuerzo multinacional que se desarrolla en este foro, además de las mencionadas liberalizaciones, es una adecuada inserción de los PED en la economía global con el fin de favorecer su desarrollo económico-social y el bienestar de sus pueblos[5]. Aunque con claras tendencias decrecientes[6], estas finalidades deberían alcanzarse con la ayuda de tratamientos especiales en beneficio de los PED.

 El comercio es un componente principal de las REI por lo que interesa examinar el desenvolvimiento de las exportaciones, que ha sido el siguiente desde mediados del siglo pasado:

 

CUADRO 1 - DISTRIBUCION POR GRUPOS DE PAISES DE LAS EXPORTACIONES MUNDIALES, 1948, 1973 Y 1999 (en porcentajes y miles de millones de dólares)

     CONCEPTOS

            A

        Ñ

O                  S

GRUPOS DE PAISES

                 1948

               1973

          1999

 DESARROLLADOS

                  58.9

                68.4

           68.0

 EN DESARROLLO

                  35.1

                22.7

           30.2

  - América Latina

                  12.3

                  4.7

             5.2

  - Asia en Desarrollo

                  13.4

                  8.6

           20.0

 EUROPA ORIENTAL

                    6.0

                  8.9

             1.8

 TOTAL

                100.0

              100.0

         100.0

 VALOR EXPORTAC.

                  58.0

              578.0

       5625.0

FUENTE: Elaborado con base en CEPAL, “Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe, 1999-2000”, Santiago de Chile, marzo del 2001.                               

 

La progresión del comercio es manifiesta: las exportaciones se han multiplicado por casi 97 veces entre 1948 y 1999. El Informe Anual de la OMC señala que en el año 2000 las exportaciones mundiales crecieron en un 12%, pese al inicio de síntomas recesivos en los Estados Unidos y a la crisis de Japón[7]. En un período de algo más de 50 años los PD han incrementado su participación en las exportaciones mundiales, en tanto que los PED la disminuyen, pero muestran una cierta recuperación hacia fines de los años 90’s,  que en lo fundamental es lograda por los PED asiáticos, puesto que América Latina se recupera sólo parcialmente[8], en tanto que los países asiáticos incluso sobrepasan largamente la proporción que muestran en 1948[9]. La antigua URSS y los países de Europa oriental, que abandonaron su carácter socialista, sufren una acentuada pérdida de importancia, hasta no constituir en 1999  ni siquiera un cuarto de lo que significaron en 1973.  Otra característica que tienen los intercambios internacionales es que tienden a concentrarse hacia el interior del grupo de los PD. En efecto, América del Norte desarrollada y Europa occidental se exportan a sí mismas alrededor de un 36%; las exportaciones entre todos los PD son alrededor de un 50% del total mundial. Los flujos de exportaciones de los PD además se concentran en los rubros más dinámicos del comercio, aquellos que concentran más intensamente valor agregado, tienen alta sofisticación tecnológica y, por tanto, obtienen precios crecientes[10]. Los bienes que han mostrado tasas de crecimiento más elevadas durante la década de los años 90 son los de los sectores de la informática y comunicaciones (11%); químico; (7%); y, manufacturero, de maquinarias y automotriz, del vestido y otros bienes de consumo (6% cada uno). Contrariamente los que menos crecen son los minerales, combustibles y materias primas (apenas un 1% cada uno)[11].

En la vigorosa ascensión del comercio internacional participan destacadamente  las empresas transnacionales, que ya por 1990  se  hacen  responsables –según la UNCTAD-   de cerca de un 70% de los intercambios. El comercio intra-firma va siendo cada vez más importante, favoreciendo el aprovisionamiento de estas empresas desde sus filiales en el exterior, pudiendo aprovechas así las ventajas comparativas de los países huéspedes, sistema que ha evolucionado  hacia la “integración compleja”, constituyendo redes productivas integradas. Estas tendencias explican el movimiento acelerado hacia la globalización, donde las magnitudes económicas y técnicas logran crecimientos mayores  en el ámbito internacional en lugar del nacional y donde está presente una gran receptividad y reacción nacionales a los factores externos. También se modifica la relación entre la producción y comercio de bienes y servicios. El coeficiente respecto al producto interno bruto (PIB) mundial de las exportaciones de bienes y servicios aumenta de 7.1 en 1950 a 17.1% en 1990, significando los bienes en el primer año un 98.6 y, en el segundo, sólo un 78.9%[12].  El brioso avance de las empresas transnacionales y la segmentación de la producción llevan a cambios importantes en la especialización productiva de los países, en la cual los PD acaparan los elementos más valiosos de esta especial cadena productiva de bienes y servicios.

 

2. EL PUNTO DE PARTIDA

2.1. La asimetría en las negociaciones del sistema GATT/OMC

Poco después de la II Guerra Mundial se constituyó el GATT, en el marco del acuerdo sobre comercio y tarifas, cuya finalidad principal era avanzar hacia la apertura de los mercados, lo que conduciría –automáticamente- a mayor crecimiento y bienestar. La herramienta fundamental fue la disminución de aranceles y la determinación de reglas para el comercio, considerando ciertos principios esenciales: la no-discriminación, o sea la cláusula de la nación más favorecida, que obliga al país  que daba una concesión a otro a extenderla a todos los países miembros y el trato nacional que debía concederse a los productos, en el sentido de evitar toda discriminación al producto extranjero; la transparencia de los acuerdos hacia todo observador externo a la institución; y, que el proceso de liberalización sea gradual. Se acepta la existencia, en determinadas condiciones, de tratamientos preferenciales a ciertos países y que los acuerdos regionales no necesariamente transfieran sus preferencias al resto de miembros del GATT.

La asimetría existente en las REI movió a que los PED trataran, durante los años 60 y 70, de unirse con el fin de aumentar su poder de negociación dada la clara desventaja de lidiar aislados frente a potencias económicas, políticas y militares de gran magnitud. El GATT/OMC fue uno de los foros donde se dieron estos intentos de unidad. Sin embargo, tanto el contenido de los indicadores principales del desarrollo económico-social de los PED como las conclusiones de numerosas evaluaciones realizadas acerca de los costos y beneficios que les ha deparado las sucesivas rondas de negociación en ese foro, claramente destacan su carácter negativo[13], en comparación con los PD. A medida que la globalización ha ido impulsando la constitución de bloques de naciones, de fusiones de empresas que pretenden alcanzar dimensiones y dominación mundiales y a la ampliación de las distancias económicas entre las naciones, se han ido imponiendo relaciones de fuerza en la negociación sobre las REI, limitando los derechos e intereses de los PED.

            La CEPAL señala que los PD ha logrado mayores ventajas -y un aprovechamiento mejor de ellas- gracias a que lograron incorporar al sistema multilateral de comercio actividades donde tienen supremacía tecnológica; a que impusieron el traspaso de la reglamentación multilateral relativa a las mercancías al ámbito de las empresas, favoreciendo la actividad de las empresas transnacionales ante el control gubernamental; a que obtuvieron condiciones y plazos más favorables para los sectores donde ellos debían liberar el comercio que el que se concedió a los PED para aquellos de su interés; y, a que de acuerdo a su conveniencia, lograron introducir flexibilidad en las disciplinas atingentes a las políticas agrícolas e industriales[14]. Así se fue construyendo un marco de disposiciones y mecanismos que privilegiaba los intereses de los PD, que paulatinamente extendieron a nuevos sectores tales como la protección de los derechos de propiedad intelectual, el comercio de servicios, las barreras técnicas, sanitarias y fitosanitarias. Pese a la inexistencia de acuerdos previos, con su poder impusieron enfoques acerca de temas de central importancia para los PED, como la aplicación de medidas contingentes (antidumping, salvaguardias, subvenciones y medidas compensatorias); el trato nacional  para las empresas en las disposiciones de los acuerdos sobre medidas comerciales relativas a las inversiones (TRIMS, en sus siglas en inglés) y sobre comercio de servicios; y, en otros sectores y temas[15].

En general, los PD lograron mejores plazos que los PED para cumplir con los acuerdos de liberación de comercio en sectores donde estaba presente una mayor competitividad por parte de estos últimos, como el agrícola, el textil y el del vestuario, dándoles tiempo para realizar su reestructuración interna o para trasladar la producción a países donde, además, se beneficiaban de menores costos. También lograron que los PED aceptaran reducir sus barreras a la vez que debían establecer y administrar normas e instituciones para lo que no estaban preparados ni para las cuales disponían de recursos suficientes, como es el caso de los estándares técnicos, las normas sanitarias y fitosanitarias o la puesta en práctica de la legislación sobre propiedad intelectual. De esta manera los PED fueron compelidos a negociar y adquirir compromisos sin disponer del tiempo, conocimientos, infraestructura institucional y recursos suficientes. De otra parte, la apertura de los PD hacia los sectores de interés de los PED en muchos casos no se ha cumplido o ha avanzado difícil y lentamente, contemplando limitaciones y excepciones que atenúan las obligaciones aceptadas por los PD, lo que se constata en las limitaciones voluntarias y unilaterales a estas medidas o las acciones antidumping, que constituyen nuevas formas de proteccionismo[16].  Los vacíos en los acuerdos correspondientes, la natural deficiencia de los PED en conocimientos y prácticas jurídicas tan especializadas y su alto costo, hace que estas medidas sean aplicadas exitosamente por los PD. Si bien la frecuencia del uso de estos mecanismos ha tendido a reducirse en los últimos años, ellas se han concentrado en los rubros de más interés para los PED[17].

Como ya se señaló, la arancelización de los productos agrícolas -o sea, la conversión de las medidas no arancelarias en tarifas ad valorem, sujetas a medidas de liberalización- llevó a que en definitiva aumente la protección con aranceles más elevados, incluso superiores al 300% y, a que además permanecieran aranceles específicos, estacionales, variables, etc[18]. Igual sentido tienen los vacíos legales referentes a numerosos compromisos adoptados por los PD que impidieron o limitaron su puesta en práctica[19].  Situación similar se encuentra al evaluar lo sucedido respecto al Acuerdo sobre Textiles y el Vestido, que estableció un período de 10 años, que vence el 2005, para la eliminación paulatina  de las restricciones cuantitativas establecidas por el Acuerdo Multifibras, donde no se han concretado los resultados esperados de las obligaciones contraídas por los PD.

            La asimetría se mantiene si se examinan las disposiciones del Acuerdo  sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias en materia de competencia desleal, que tratan en forma desigual los subsidios agrícolas e industriales. Por ejemplo, los subsidios a la exportación se consideran subvenciones prohibidas en el caso de los productos industriales, pero no lo son si se trata de productos agrícolas[20],[21]. Incluso estos últimos subsidios se consideran medidas de ayuda interna, no aceptables según el Acuerdo sobre la Agricultura. Hay claramente menores exigencias para la competencia en el caso de las mercancías industriales que en las agrícolas, tanto para las mencionadas subvenciones como para aquellas que apoyan la investigación y desarrollo tecnológico; el medio ambiente; el apoyo a las regiones rezagadas (como los PD llaman a sus enclaves de retraso económico); o las que privilegian el consumo de productos nacionales[22].

            Similarmente, los PD han logrado una ordenación jurídica que les favorece y  que utilizan mucho más eficientemente que los PED, los que además no lograron disposiciones igualmente convenientes en los diferentes acuerdos. Así en el sistema de solución de controversias de la OMC en los contenciosos vinculados a los acuerdos de la Ronda Uruguay -considerando información desde 1995 al 2000- desde el ángulo del país objeto de reclamaciones, los PD y los PED recibieron reclamos por un 60 y un 40% de los casos, respectivamente. Un 44% de los reclamos contra los PD estaban pendientes, en tanto que un 56 estaban resueltos, concluidos o activos. Para los PED estas relaciones fueron de 54 y 46%.  Bajo esas mismas premisas, de los reclamos presentados contra los PD  un 77% tuvo origen en los propios PD y sólo un 23% en los PED; para los PED esas relaciones fueron de 69 y 31%, repectivamente;  y,  para el total de las reclamaciones, las que emanaron de los PD alcanzaron un 74% y las de los PED, sólo 26%. De otra parte, un 59% de todas las reclamaciones relativas a la reglamentación sobre subsidios/dumping, TRIP’s e Impuestos/cuotas estaban pendientes en tanto que habían sido resueltas, concluidas o  permanecían activas un 41%; sobre más de 9 otros ámbitos (principalmente barreras técnicas, precios mínimos y servicios) estas proporciones fueron de 39 y 61%, respectivamente y para el total de 48 y 52%, respectivamente[23].

            En conclusión es evidente que en el ámbito de la OMC los PD, dados sus mayores medios y gravitación en las negociaciones, pudieron determinar oportunamente metas, estrategias y tácticas que les han favorecido en forma importante para lograr acuerdos y reglamentaciones en su favor, incluso aquellas relativas a los aspectos legales para resolver contradicciones. Con esto convierten este foro multilateral en factor importante para  mantener su predominio económico. La diferencia en el poder de negociación de cada grupo explica, como se ha dicho, estos resultados; sin embargo, es también evidente que existentes grandes y graves diferencias de interés al interior de los PD, tal como lo demuestran las posiciones distantes respecto a temas fundamentales como la agricultura y también la estructura de litigios discutidos en el sistema de solución de controversia de la OMC. Similarmente, los PED igualmente se enfrentan en una serie de campos, a causa de la diversidad de sus características económico-sociales y diferentes estadios de desarrollo. Pero al carecer, en forma individual, de un importante poder de negociación resulta en detrimento de ellos el  que todavía hoy  predominen las diferencias y no las razones que los llaman a actuar en forma unida.

            No ha sido fácil el devenir de la unidad y solidaridad entre los PED. En la base de su disociación está la influencia que en sus sociedades ha tenido el colonialismo  y el neo-colonialismo, con sus secuelas de limitada  soberanía y presencia de los colonizadores en la propiedad de los recursos económicos así como de su influencia en los asuntos públicos. Posteriormente, los PD, justamente por el juego de la REI, fueron aumentando su influencia en los PED siendo la actual globalización y la hegemonía norteamericana una muestra del predominio alcanzado. El dominio conseguido por los organismos de Bretton Woods en la definición de las políticas nacionales, el poder de las empresas transnacionales y la influencia económica, política y militar de los gobiernos de los PD y la segregación económica, política y social al interior de las sociedades en desarrollo, han impedido que fructifiquen los esfuerzos que en varias ocasiones han realizado los PED para afianzar su unión tras objetivos reivindicativos de su actual situación menoscabada en el mundo[24],[25]. 

Pese a todo lo anterior resaltan tres hechos indiscutibles: que la OMC seguirá siendo el lugar donde se discutan y acuerden las normas que rijan buena parte de las REI; que para cualquier PED es  preferible , por definición, negociar con los PD más poderosos en este marco multilateral que en condiciones bilaterales; y, que la única opción de los PED es, pese a los altibajos,  ampliar y profundizar su unidad.

Históricamente los PD han ido reduciendo los niveles arancelarios de algunas  mercancías, por lo que los niveles promedios son relativamente bajos. En el caso de los EE.UU. los niveles hacia los años 30 eran de algo más de 50%; al final de la II Guerra Mundial eran ligeramente superiores a 26%; luego de la Ronda Uruguay, la octava de la serie de rondas organizadas, el promedio arancelario alcanzaba a aproximadamente 3.5%. Sin embargo persisten grandes extremos o “crestas”[26] para ciertos bienes que no resisten la competencia de las exportaciones del resto de países, ya sean estos del mismo grupo o de la de los PED.

 

 CUADRO  2 - PERFIL ARANCELARIO DE ALGUNOS PAISES DESARROLLADO (en porcentajes ad valorem)

              CONCEPTOS

 

 EE.UU.

 

    U. E.

 

  JAPON

 

 CANADA

1-Partidas arancelarias con nivel 0

     37.2

     22.2    

     53.8

     28.6

2-% crestas totales/total partidas

       9.0

     11.7

       9.9

       6.7

3-% crestas indust./crestas totales

     63.4

       3.3

     14.9

     71.6

4-% crestas agric./crestas totales

     36.6

     97.7

     85.1    

     27.4

FUENTE: Elaborado con base en CEPAL, “Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe, 1999-2000”, Santiago de Chile, marzo del 2001.       

  

            Las crestas arancelarias afectan precisamente a  productos  importantes de las exportaciones de los PED y, en ciertos casos, de los propios PD; así para las manufacturas  se encuentran en los países mencionado en el cuadro anterior tasas máximas que van entre el 22 y el 49%. Estas tasas elevadas afectan principalmente a los alimentos básicos; a los de la industria alimentaria; a los textiles y prendas de vestir; al calzado y productos de cuero; los de la industria automotriz; y, los relojes y productos electrónicos de consumo.

            Otra limitación importante al libre comercio es el escalonamiento de aranceles que, al sumar tributos según avanza el grado de elaboración de las mercancías, lleva a  tasas de protección efectiva que anula las aparentes reducciones arancelarias concedidas por los PD en las distintas negociaciones. Estas restricciones afectan principalmente a manufacturas de los PED tales como son las mercancías de la agroindustria; los derivados de los metales; los textiles y vestidos; y, los productos de madera. Además, contraviniendo las obligaciones adoptadas en la Ronda Uruguay, los PD en forma unilateral elevaron las tasas a numerosos bienes de interés de los PED. Tal es el caso de las mercancías agrícolas como algunos tipos la carne bovina; leche y otros derivados lácteos; trigo y otros granos; aceites; frutas y jugos; tabaco y cigarrillos, etc. Situación similar se da con los productos manufacturados tales como las prendas de vestir; calzado y sus partes; automóviles, etc. En el grupo de mercancías agrícolas el número de productos que sobrepasan aranceles del 100% va desde 26 casos en Estados Unidos a 146 en Japón; en el caso de los manufacturados sólo Japón muestra 35 casos en tanto que los otros países mencionados en el Cuadro 2 no registran ninguno.

            Hacia fines de la década de los 90, en general,  entre las medidas arancelarias que utilizan contra las exportaciones  de los PED  los principales PD (EE.UU., UE y Japón), se pueden mencionar: todos mantienen una estructura arancelaria que considera escalonamiento; el arancel promedio aplicado llega a 5.7, 10 y 9.4% respectivamente; para las manufacturas ese promedio es de 4.7, 4.9 y 4.9% y para los bienes agrícolas10.7, 20.8, 26.0% respectivamente (para estos productos los aranceles máximos alcanzan a 350, 800 y 900%); en todos existen derechos específicos para bienes agrícolas y en Japón derechos móviles, diferenciales y alternativos; también todos aplican contingentes arancelarios para los productos agrícolas y textíles; todos mantienen aranceles estacionales; y, por fin todos mantienen sistemas generalizados de preferencias (SGP) considerando diferentes intensidades y composición de países que reciben la preferencia. En el caso de los EE.UU. son todavía intensas las medidas proteccionismo que afecta a varias categorías de exportaciones de mercancías agrícolas, tanto en el nivel de los aranceles promedios, como en el de las crestas arancelarias y en la aplicación de aranceles específicos. La existencia de cuotas, legitima medidas unilaterales y generan discriminación entre países[27]. Igualmente, la UE aplica tasas arancelarias superiores al arancel promedio agrícola a una serie de estos bienes[28]. Japón también muestra estas anomalías. Virtualmente todos se han reservado el derecho de aplicar salvaguardias especiales. Junto a lo anterior están algunos acuerdos que limitan las exportaciones como el Multifibras, el de los Textiles y el Vestido y las limitaciones voluntarias a las exportaciones.

            Desde un inicio estos y otros problemas han concentrado la atención de las negociaciones en el sistema GATT/OMC, así las 6 primeras Rondas trataron básicamente sobre reducciones tarifarias, pero las dos últimas –las de Tokio y Uruguay- iniciaron el tratamiento de las barreras no arancelarias y temas relacionados con el comercio, entre ellos los de servicios, propiedad intelectual. Ahora se pretende agregar en la próxima Ronda los temas sobre políticas de competencia y compras gubernamentales. Las discusiones sobre el acceso a los mercados –que consideran los temas de los aranceles; de las medidas no arancelarias; del comercio de productos tropicales[29]; y, del comercio de los productos derivados de recursos naturales, textiles y vestuario-  concentra el interés de los países exportadores de productos básicos y que, dado el balance de la Ronda Uruguay, las futuras negociaciones deberían llevar a la más completa liberalización. Además están los temas relativos a una serie amplia e importante de regulaciones que también afectan de manera notable a las exportaciones como los estándares técnicos (control de calidad; exigencias de empaque y de etiquetado); protección de derechos laborales;  consideración del medio ambiente; normas sanitarias y fitosanitarias; licencias especiales; requisitos de certificación; regulaciones portuarias, etc. Todos estos  temas, que fueron tratados en la Ronda Uruguay y algunos sujetos  a  resoluciones,  de grave perjuicio para los exportadores y problema para los importadores, constituye la llamada “agenda pendiente”, que trata de zanjar definitivamente estas materias[30].

Es indudable la importancia que reviste para los PED el tratamiento que se dé a los productos agrícolas. Este fue casi inexistente en las Rondas que precedieron a la de Uruguay en tanto que la liberalización del comercio y la consideración de normas y regulaciones para los productos industriales, que garantizarán su acceso a los mercados, concentraron los acuerdos que se fueron alcanzando. Así el nivel promedio de los aranceles que inciden en los productos agrícolas son 10 veces superiores a los industriales; los apoyos directos a la producción agrícola en los PD tuvieron un valor, en el año 2000, superior a la suma de  las exportaciones totales de América Latina y el Caribe y más que cuadruplica el flujo corriente de las inversiones extranjeras directas que se dirigen a esa región[31].  La presencia de un trato tan desigual a una muy importante fracción de sus exportaciones tiene, por tanto, una importancia central para los PED y su superación constituye una de las demandas centrales de los PED en la OMC. En lo substancial ello consiste en que los aranceles agrícolas se reduzcan, en plazos razonables, al nivel de los industriales; que se eliminen las cretas y el escalonamiento arancelarios que distorcionan el comercio. Significa que en plazos prudentes también se eliminen, como en el caso industrial, los subsidios y el apoyo interno a la producción y al comercio de los productos agrícolas; que se tenga en cuenta la necesidad de un tratamiento especial y diferenciado a los PED, principalmente los isleños y  los menos adelantados.

            Además de lo ya señalado, existen los aspectos ligados al Acuerdo General sobre Servicios (GATS, en sus siglas en inglés), que mantiene principios similares a los del GATT, salvo en que concede períodos de transición (10 años) para cumplir los compromisos específicos adquiridos en la medida de que ello se  permita expresamente; que el trato nacional sólo es exigible cuando así  haya sido aceptado. Considera un texto central, aplicable a todos los sectores y participantes; anexos para determinados sectores; y, listas nacionales de compromisos específicos. El suministro de servicios, de acuerdo al GATS, adopta las siguientes modalidades: fronterizo; traslado del consumidor o del consumo al extranjero; posibilidad de establecer filiales; y, traslado del productor al país receptor para prestar el servicio. Los compromisos pueden ser transversales, que afectan a todos los sectores de servicios, o sólo a sectores específicos. La CEPAL[32], al evaluar los resultados de la aplicación del Acuerdo, indica que la liberalización hecha por la región ha sido significativa especialmente por la calidad y valor comercial de los sectores sobre los que ha adquirido compromisos, más que por su número[33]. Respecto a las 3 modalidades señaladas más arriba, la región ha concedido un mayor porcentaje de acceso al mercado y de trato nacional que lo hecho por los PD (un 20 y un 28% más). Las actividades más liberadas han sido hotelería y restaurantes.

            En sus compromisos horizontales la región ha privilegiado la tercera modalidad de suministro de servicios (véase el párrafo anterior) a través de facilidades para la constitución de sociedades empresariales; regulación de compra de inmuebles; restricción a la inversión; y, autorización de presencia comercial. Las medidas restrictivas son, por lo general, relativas a inversiones extranjeras, al sector de la defensa nacional; al procesamiento de basuras tóxicas no producidas en la región; y, varias reservas a favor de nacionales en una serie de actividades. En los PD estas limitaciones son similares.

 

3. DOHA Y LA RONDA DEL MILENIO

3.1 Aspectos generales

            Conviene primero reflexionar sobre las futuras negociaciones desde un ángulo general. Como ya se señaló, las negociaciones multilaterales del sistema GATT/OMC se han venido realizando en la 8 Rondas que culminaron en la de Uruguay; sin embargo, el sistema permite la continuación –hasta la próxima Ronda, la del Milenio- de negociaciones sobre una serie de materias inscritas en la llamada “agenda incorporada”. Por tanto los países pueden optar en si los impulsos que naturalmente todos quieren dar a los intercambios se persiguen a través de la continuación de las negociaciones normales de la OMC o si se prefiere realizar una nueva Ronda. La disyuntiva no es algo simple pues probablemente la respuesta dependerá de algunos aspectos fundamentales, entre los cuales está el contenido, más o menos amplio, del temario de una posible nueva Ronda[34]. Esquemáticamente, de una parte los PD mantendrán como su objetivo el lograr la mayor liberalización de las REI tratando de mantener incólumes las disposiciones que le permiten un cierto grado de proteccionismo, especialmente en el comercio agrícola. De otra, los PED probablemente destaquen la necesidad de evaluar cuidadosamente el desempeño de los acuerdos existentes –que a su juicio no se han cumplido a cabalidad por los PD-; demanden que se respete el derecho de todo país a adoptar políticas de desarrollo económico-social fundamentales, sin que eso signifique violación de acuerdos; y, exijan que el proceso de liberalización considere la situación diferenciada de los niveles de desarrollo y su derecho a impulsar la integración  y cooperación económica y técnica entre PED.

            Otro aspecto que incide en forma importante en la oportunidad y contenido de la próxima Ronda es el vinculado a la situación económica mundial. Desde el año 2000 vienen presentándose claros signos de debilitamiento del crecimiento económico en EE.UU., mientras tampoco son muy auspiciosos los desempeños de los países de la UE y Japón continúa sumido en una grave y persistente crisis. Por su parte, los PED continúan acusando inestabilidad financiera y son graves las circunstancias de algunos de ellos, en especial Argentina, Pakistán y Turquía. En conclusión, los países de ambos grupos tienen posiciones encontradas en cuanto a su capacidad de adquirir compromisos en estas materias. A la vez que se requiere ampliar los mercados donde colocar su producción exportable, precisamente a causa de la debilidad de la demanda interna –lo que llevaría a perseguir una mayor liberalización-, una serie de sectores productivos enfrentan la subutilización de sus capacidades instaladas y el consecuente desempleo, con lo cual se incrementan las presiones proteccionistas gremiales y sindicales.

En este marco es alta la gravitación de la situación de los EE.UU., país que experimentó durante los años 90 un período de alto crecimiento del producto interno bruto y que tiene una influencia principal en el devenir económico mundial y en el cual las manifestaciones de recesión económica actuales coinciden con niveles exageradamente altos y crecientes del saldo negativo de la cuenta corriente de la balanza de pagos. Sin embargo, el valor del dólar norteamericano sigue siendo alto con relación al resto de divisas convertibles por lo que, hasta ahora, es  difícil aumentar los flujos exportables capturando una mayor competitividad vía la devaluación cambiaria[35]. Esta situación se ha hecho, recientemente, mucho más compleja, al desatarse un conflicto de gran magnitud a raíz de las acciones terroristas del 11 de septiembre de este año. Los indicadores económicos norteamericanos se han deteriorado todavía más y a esta altura son muy pocos los que dudan sobre la inminencia de un período recesivo, esta vez, a escala mundial.

            En estas condiciones no parece muy fácil llegar a conciliar una agenda para una futura Ronda y, en último caso, de lograrse, la negociación sería sumamente difícil por los limitados grados de libertad de los participantes, que enfrentarían no sólo situaciones económicas difíciles paralelamente a las negociaciones, sino también fuertes presiones internas e internacionales de los sectores que se vean perjudicados por ellas[36],[37].

            De esta manera cada vez es más claro para todos los participantes en las negociaciones multilaterales que, además de las condiciones naturales de claridad, transparencia y justo equilibrio, en la actualidad es necesario considerar otras que tengan en cuenta  los urgentes requerimientos de los PED para acceder al desarrollo y hacerlo más justo y equilibrado; que corrijan las inequidades que caracteriza la globalización actual[38] y que permitan a los países menos avanzados del grupo de los PED condiciones especiales tanto en la formulación como en el contenido, tiempos y condiciones de aplicación de los acuerdos en que participen.

            Los PD han intensificado sus esfuerzos por que, aprovechando la 4ª Reunión Ministerial de la OMC, se convoque a una nueva Ronda, la del Milenio, que vaya más allá de las que se realizan con base en los mandatos que tiene esta organización, básicamente sobre agricultura y servicios[39],[40]. La mayor cobertura y alcance se daría principalmente en la introducción de nuevos temas: aranceles industriales; políticas de competencia; inversiones; facilitación del comercio; compras gubernamentales; comercio electrónico; normas laborales; y, normas medio ambientales[41]. También  países de la región (algunos del MERCOSUR, de la Comunidad Andina,  de Centroamérica y del Caribe) han manifestado similar interés en tanto se consideren plenamente en dicha reunión sus objetivos e intereses, que se sitúan principalmente en la agricultura. También la OMC se cuenta entre los que presionan por la realización de la Conferencia en Doha y la convocatoria a la nueva Ronda[42],[43].

 

3.2 Las posiciones fundamentales

            No cabe duda de que en la actual actitud decidida de los EE.UU. por que la Ronda sea convocada inciden parte de las consideraciones mencionadas más arriba, en especial la situación del ciclo económico estadounidense; el peligro de un deterioro mayor de la economía, aún más largo y pronunciado, sólo comparable con los existentes en 1973-75 o 1981-82[44], no sólo en los EE.UU. sino en todo el mundo; los efectos negativos que ha tenido en el ambiente político y económico los acontecimientos del 11 de septiembre de este año. Un indicador importante de la actitud de este país es la reciente aprobación por el Commitee of  Ways and Means del Senado dé la concesión al Gobierno de la “trade promotion authority”, el equivalente al “fast track” utilizado anteriormente y que permite al ejecutivo celebrar y concluir negociaciones económicas, sujetas a la aprobación o rechazo total por parte del Congreso, sin que éste tenga capacidad para incluir modificaciones (sin embargo dicha aprobación considera una serie de indicaciones complejas, como son las de lograr ventajas en cuanto a las medidas sobre competencia o a la introducción del tema laboral; otras indicaciones piden se conceda al Congreso  derechos especiales de supervisión, control y evaluación sobre el Gobierno en estas materias). Igual sentido tienen las reiteradas expresiones del Representante de Comercio Robert Zoellick por una pronta convocatoria que considere un amplio grupo de cuestiones principales. Parece factible alcanzar cierto grado de acuerdo entre EE.UU. y la UE[45], pese a que sus intereses se diferencian; sin embargo, es lógico pensar que ellos requiere de varias difíciles concesiones mutuas. Para la UE y Japón es importante que en materia agrícola no haya cambios drásticos[46], en tanto que para EE.UU., en menor medida, y para los PED ese es un tema vital. También es importante para la UE el tratamiento de la relación entre comercio y el medio ambiente[47], en tanto que para Estados Unidos lo son las normas y reglamentaciones, las medidas compensatorias y   los temas sobre inversiones. En un artículo publicado el 17 de julio del 2001 en el New York Times, Zoellick y Lamy, destacan el “entendimiento” de EE.UU. y la UE por superar los escollos encontrados en Seattle ya que si esto no sucede simplemente no habrá una nueva Ronda y el multilateralismo cederá paso a tendencias hacia el bilateralismo; que el impulso al comercio que estas negociaciones lograrían iría en  apoyo de la recuperación económica; que las bases de negociación aceptables serían el intensificar la remoción de barreras al comercio a la vez que se refuercen y amplien sus reglas; considerar la especial situación de los países menos adelantados; y, dar atención al tema de la implementación de los acuerdos ya adoptados por el sistema GATT/OMC. Paralelamente abogan por la consideración de nuevos temas.

Por su parte la mayoría de los PED también tienen interés en una nueva Ronda pues es preferible para ellos una negociación multilateral –en la cual está abierta la posibilidad fortalecer la acción conjunta y así aumentar su poder de negociación- que tratos bilaterales en condiciones de diferencias notables de magnitud con algunos PDŒ. Pero esta actitud debe conciliarse con la necesidad imperiosa de los PED porque se considere algunos aspectos fundamentales para sus sociedades. Entre ellos  un tema altamente sensible es el relativo a las asimetrías que se derivan de la falta de aplicación o de la mala aplicación de los acuerdos de la Ronda Uruguay, que hasta hoy ha estado lejos de ser atendido satisfactoriamente en los distintos foros de la OMC. Las imperfecciones de los acuerdos y las fallas en su cumplimiento probablemente requieran un detallado tratamiento en una nueva Ronda, incluso la reformulación de algunos de ellos; sin embargo los PED insisten en que muchos temas pueden ser resueltos desde ahora por el Consejo General de la OMC, en el marco del llamado tema de la implementación[48], lo que implica el reconocimiento de las asimetrías por parte de los PD y su voluntad para efectuar las correspondientes conseciones que corrijan algunos de  los defectos y omisiones. Infortunadamente hasta el presente no se han producido resultados, lo que es un mal presagio si se tiene en cuenta  la 4ª Conferencia bien podría, pese a los problemas presentes, reunirse el 9 de noviembre, o sea en muy poco tiempo más.

            Otro tema de difícil tratamiento es el que se deriva de los acuerdos sobre agricultura de la Ronda Uruguay y de los resultados de las negociaciones sobre la agenda implícita que debían empezar el año 2000. Estas negociaciones estaban destinadas a hacer efectivas la contraparte en este sector –por demás fundamental para el comercio exterior de los PED- de las concesiones ya hechas por ellos en otros sectores y temas, tales como el industrial, los servicios, normas y reglamentos, propiedad industrial, inversiones, etc. Si no hay resultados en las negociaciones mandatadas todos sus temas entran en la discusión de una nueva Ronda, lo que podría llevar a que los PED tuvieran que duplicar sus concesiones y, por tanto, hacer muy difícil sino imposible el proceso de negociación.

            Un aspecto de muy difícil tratamiento es el de incluir el tema laboral en las deliberaciones de la nueva Ronda. A juicio de los PED esto llevaría a generar nuevas formas de proteccionismo –como ya ha sucedido en el pasado con otros temas- y sería altamente desfavorable para sus intereses[49]; sobre este tema al parecer habría disposición de los PED para que sea discutido en un ámbito más general y apropiado, como sería el del desarrollo social.

            Otro problema que confronta las posiciones de los dos grupos de países es el del contenido que tendría una eventual convocatoria de la 4ª Conferencia   a una nueva Ronda. Los PD, en razón del poco tiempo disponible, han señalado su preferencia por un mandato de negociación corto, conciso, vago y que sean las propias negociaciones en la Ronda las que fijen los contenidos y límites. Los PED rechazan totalmente este predicamento por su experiencia en otras negociaciones, especialmente las de la Ronda Uruguay, en donde fueron llevados –con base en una convocatoria como la que ahora se pretende hacer- a negociar y realizar concesiones en contenidos mucho más ambiciosos de los mencionados previamente[50]. Su preferencia es que la negociación de cualquier tema debe ser claramente definida y acotada en la convocatoria[51].           

            El 21 de octubre tanto el Vicepresidente de los EE.UU. como el Representante Comercial anunciaron la decisión definitiva de participar en la Reunión de Doha, en las fechas ya acordadas. Por su parte, el 22 de ese mes, el Director General de la OMC indicó que los preparativos seguían y que sólo razones “sísmicas o catástrofes” impedirían la reunión de la 4ª Conferencia Ministerial (4CM). El problema real no es tanto, a esta altura, si la reunión se hace o no, sino en si es razonablemente realista suponer que será posible salvar todos los escollos presentes para lograr el resultado fundamental de la 4CM, o sea, la convocatoria, lo antes posible, de la  Ronda del Milenio. Es probable que el trabajo pendiente, como veremos más adelante, lleve todavía varios meses luego de la eventual reunión de Doha. Recién allí será factible pensar en una convocatoria que razonablemente satisfaga a los participantes y permita que la Ronda se realice en un ambiente menos tenso en el contexto económico, político y militar[52].

 

3.3 Las propuestas de la OMC  

Si las anteriores son las posiciones sobre la futura Ronda, ello debería llevar a la participación constructiva tanto de los PD como de los PED, evitando el peligro de que se desaten actitudes contrarias a los enfoques multilaterales en las REI y, por tanto, debilitar el papel de la OMC. 

            En el marco de la OMC, en Ginebra, se han realizado intensos esfuerzos por avanzar hacia consensos que permitan definir proyectos del temario y la Declaración de la 4CM. Producto de estos esfuerzos el Presidente del Consejo General y el Director General presentaron a las Delegaciones ante la OMC sendos borradores de la Declaración Ministerial[53] y de una Decisión sobre los Asuntos y Problemas relacionados con la Implementación[54]. Los temas tratados en estos documentos presentan, en algunos casos, opciones y, en otros, materias que todavía deben ser desarrolladas, así como definir más completamente las relaciones entre ambos documentos.

I. El proyecto de Declaración tiene, resumidamente, los siguientes contenidos[55]:

A. Preámbulo. Trata aspectos generales y de principios.

i- Ratifica que la OMC es el único foro dedicado a la regulación y liberalización del comercio y reconoce el aporte de los acuerdos regionales al crecimiento y liberalización del comercio

ii-  Señala que la mayor multilateralidad del comercio y el desarrollo sostenido se apoyan mutuamente; que las medidas para  fortalecer la salud y la seguridad de la gente; la protección del medio ambiente, incluso el derecho a regular  y establecer nuevas regulaciones en el suministro de servicios; y, se asegura que ello no se usará con objetivos proteccionistas

iii- Ratifica que la OMC está dispuesta a recibir nuevos miembros, en especial a los países menos desarrollados

 

B. PROGRAMA DE TRABAJO. Contiene los siguientes puntos y contenidos:

i- Agricultura. Texto por elaborarse sobre las siguientes bases: debe hacerse referencia a las actuales negociaciones; a los objetivos de largo plazo de la reforma en la agricultura;  a cambios en las condiciones de acceso a los mercados; apoyo interno; competencia en las exportaciones; tratamientos especiales y diferenciados;   preocupaciones no comerciales;  metas de tiempo y calendarios; y, al foro de negociación.

ii-  Servicios. Destaca que las negociaciones mandatadas han promovido el crecimiento y desarrollo económicos; que ellas han tenido un progreso satisfactorio y que son útiles las propuestas hechas en temas transversales y sobre el movimiento de personas; reafirma como base para continuar las negociaciones las Orientaciones y Procedimientos para la negociación adoptados por el Consejo para el Comercio en Servicios con el fin de alcanzar los objetivos mencionados en el preámbulo y los Arts. IV y XIX del GATS.

iii- Acceso al mercado de los productos no agrícolas señala que las    negociaciones persiguen la reducción o eliminación de las tarifas, incluidas las de las crestas tarifarias y el escalonamiento así como de las barreras no tarifarias; deben incluir a todos estos productos; y, considerar las necesidades especiales de los países menos desarrollados, incluido la no-reciprocidad completa en los compromisos de rebajas.

iv- TRIPS[56]. Se plantea culminar negociaciones sobre el establecimiento de un sistema multilateral de notificación y registro del origen geográfico del vino y licores; que el Consejo para los TRIPS examine cuestiones relativas a la (posible) negociación de esa protección a otras áreas de productos; que dicho Consejo examine la relación entre el Acuerdo sobre TRIPS y la Convención sobre Diversidad Biológica; de la protección del conocimiento tradicional; reclamos; la necesidad de que el Acuerdo esté permanentemente al tanto de las innovaciones tecnológicas y otros desarrollos; y, que en todo lo anterior se tenga en cuenta la dimensión del desarrollo.

v-  MICS. Se pretende negociar un marco de reglas multilaterales sobre las inversiones extranjeras, especialmente la directa, que equilibre los intereses del  país huésped y del visitante, teniendo en cuenta las responsabilidades regulatorias de los gobiernos y los objetivos de desarrollo; el debe  contener conceptos sobre ámbitos, definiciones, transparencia, no-discriminación, compromisos previamente establecidos y un sistema de solución de controversias; también debe considerar las necesidades especiales de desarrollo, comerciales y financieras de los PED y de los países menos adelantados; que los compromisos que se adopten sean equilibrados con las necesidades y circunstancias de cada parte; debe tener en cuenta las provisiones de la OMC sobre los arreglos bilaterales o regionales sobre inversiones.

             Alternativamente, se encomienda al Grupo de Relaciones entre Comercio e Inversiones estudiar las propuestas de los países y que presente un informe a la 5ª Conferencia de Ministros (5CM).

vi- Transparencia en compras gubernamentales. Aquí se negociaría con base en de lo avanzado por el Grupo que trata estas materias, teniendo en cuenta exclusivamente los aspectos de transparencia; las prioridades para el desarrollo de los participantes; y, sin restringir el espacio para las preferencias que puedan darse a la oferta y proveedores nacionales. Cualquiera nueva obligación deberá tener en consideración los intereses de los PED y de los menos adelantados.

vii- Facilitación del comercio. Las negociaciones se harán con base en los Arts. V, VIII y X del GATT 94 y las disposiciones de la OMC relativas a aduanas y otros procedimientos y formalidades para hacer expedito el movimiento, la liberación y despacho de bienes. Se agrega el mismo alcance señalado en el punto  anterior sobre los PED.

viii- Reglas de la OMC. Las negociaciones  se dirigirán a clarificar y mejorar el Acuerdo sobre Implementación del Art. VI del Gatt 1994 y sobre subvenciones y medidas compensatorias, con el mismo alcance señalado en el punto anterior  sobre los PED. Lo mismo respecto a las provisiones existentes en la OMC sobre acuerdos regionales de comercio. Cualquier nueva obligación sobre estos acuerdos se verá durante las negociaciones, considerando los aspectos de desarrollo de los acuerdos regionales.

ix- Enmiendas a los entendimientos sobre arreglo de controversias. La negociación se hará con base en las proposiciones de los participantes, contemplando los avances logrados y con el fin de disponer de un cuerpo de enmiendas equilibrado no más tarde de mayo del 2003, tras lo cual se deberá poner en práctica cuanto antes.

x- Comercio y medio ambiente. Se encarga al Comité correspondiente continuar con su trabajo, con base en sus términos de referencia; perseguir que la eliminación de restricciones y distorsiones al comercio beneficien el comercio, el medio ambiente y el desarrollo; así como profundizar la comprensión de las relaciones entre el sistema multilateral de comercio y los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente. El comité informará a la 5CM. También se encarga al Comité sobre Obstáculos Técnicos al Comercio adelantar sus trabajos sobre etiquetado considerando que cualquier medida no debe convertirse en una restricción disfrazada e, igualmente, informar a la 5CM.

xi- Comercio electrónico. Se toma nota del trabajo hecho sobre esta materia y se acuerda continuar con el actual Programa de Trabajo en las mejores condiciones posibles e informar a la 5CM y mantener hasta ella el compromiso de no imponer derechos aduaneros.

xii- Economías pequeñas. Se deberá acordar un programa de trabajo bajo el auspicio del Consejo General sobre el comercio de economías pequeñas y vulnerables tendiendo a su plena incorporación en el sistema multilateral de comercio y no crear una subcategoría de países. El Consejo deberá revisar el avance e informar a la 5CM.

xiii- Comercio, deuda y financiamiento. Se acuerda examinar bajo el auspicio del Consejo General la relación entre estas materias, en el marco del mandato y competencia de la OMC para fortalecer la contribución que el sistema multilateral de comercio puede brindar a una solución durable al problema de la deuda externa de los PED y de los menos desarrollados y fortalecer la coherencia de las políticas de comercio internacional, financiamiento y monetaria con vista a salvaguardar el sistema multilateral de comercio de los efectos de la inestabilidad financiera y monetaria.

xiv- Comercio y transferencia de tecnología. Con el fin preparar propuestas para incrementar los flujos de transferencia de tecnología, en el marco del mandato de la OMC y bajo el auspicio del Consejo General, se deberá examinar la relación de estos temas e informarlos a la 5CM.

xv- Países de menor desarrollo (PMD). La integración de estos países al sistema comercial requiere la combinación e interrelación de medidas de acceso a los mercados, asistencia técnica y capacitación relativos al comercio y reformas en las políticas de los PMD. La OMC, en el marco del  mandato emanado de por la Tercer Conferencia de las Naciones Unidas sobre los PMD, y teniendo en cuenta los aspectos relativos al comercio de la Declaración y Programa de Acción de Bruselas, debe formular un programa de trabajo en la materia. Se reconoce y comparte el Marco Integrado para la Asistencia Técnica a los PMD relativa al Comercio (IF en su sigla en inglés) como un modelo aceptable para el desarrollo del comercio de estos países; se llama a las Partes a aumentar sus contribuciones al Fondo del IF; se pide a las Organizaciones  y PD para que examinen la ampliación y la extensión del modelo de IF. Se debe informar a la 5CM.

xvi- Tratamientos especiales y diferenciados. El contenido de este párrafo, aún no redactado, se basará en el informe del Comité sobre Comercio y Desarrollo.

xvii- Cooperación técnica y capacitación; Organización y manejo del Programa de Trabajo. Sobre estos temas se hacen varias propuestas, que no se detallan aquí.

         

II- Propuesta de Decisión.  El borrador contiene un Preámbulo  seguido de los Anexos I y  II, que tratan de las materias sustantivas:

 --- ANEXO I

i- GATT  1944. (item 1[57]) Se reafirma que el Art. XVII del GATT 1994 es una provisión para el tratamiento especial y diferenciado para los PED y que recurrir a él podría ser menos oneroso que hacerlo que con el Art. XII. (item 4) Respecto a las cuestiones planteadas en el Informe del Comité de Acceso a los Mercados respecto al significado de “oferente substancial” se encarga a dicho Comité seguir examinándolo y hacer recomendaciones al Consejo General lo antes posible y no más tarde de la 5CM.

ii- Acuerdo sobre Agricultura. Se toma nota del Informe del Comité de  Agricultura sobre cuotas tarifarias y del debate sobre esta cuestión y se apoya mantener bajo análisis este cuestión. (item 5) Se recomienda a las Partes tener moderación  respecto a medidas de impugnación notificadas,  en el marco de la “caja verde”[58], por los PED para promover su desarrollo rural y atender aspectos de seguridad alimentaria.

iii- Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias. (items 9 y 10) Cuando estén presentes apropiados niveles de protección sanitaria y fitosanitaria que permitan espacio para la introducción, por etapas, de nuevas medidas, se debe entender que la frase ”largo periodo de acatamiento”, mencionada en el Art. 10.2 de este Acuerdo, significa un período no menor de 6 meses. Cuando esos niveles no permitan espacio para la introducción por etapas de nuevas medidas, pero un Miembro ha identificado problemas específicos, el Miembro que aplica la medida deberá iniciar, de ser solicitado, consultas tendientes a encontrar una solución mutuamente satisfactoria mientras continúa accediendo a los niveles de protección del Miembro importador. (item 11) En conformidad con lo señalado en el párrafo 2 del Anexo B de este Acuerdo, la frase “razonable intervalo” deberá entenderse normalmente como un período de 6 meses. (item 15) Siguiendo las provisiones  del Art. 12.7 de este Acuerdo se encarga al Comité sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias revisar la operación e implementación de este Acuerdo al menos cada 4 años. Se expresa satisfacción y se recomienda al Director General de la OMC continuar con las acciones tendientes a una creciente participación de los Miembros en las organizaciones internacionales que determinan normas, así como la coordinación de actividades con esas organizaciones y otras financieras para identificar requerimientos y recursos para asistencia técnica en estas materias.

iv- Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio. (items 31 y 32) Se expresa acuerdo y se insta a continuar con el trabajo del Comité sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, con el enfoque incluido en la evaluación trienal del trabajo en esta área. (item 35) Conforme a las condiciones especificadas en el párrafo 12 del Art. 2 de este Acuerdo se entenderá como “intervalo razonable” un período no menor a 6 meses, salvo cuando para obtener los objetivos legítimos perseguidos éste sea inefectivo.  Se expresa satisfacción y se recomienda al Director General de la OMC proseguir sus esfuerzos por facilitar la creciente participación de los Miembros de todo nivel de desarrollo en el trabajo de las organizaciones internacionales que determinan normas, así como la coordinación de esfuerzos con estas y otras organizaciones  financieras para identificar requerimientos y recursos para la asistencia técnica en estas materias.

v- Acuerdo sobre Medidas en Materias de Inversiones relacionadas con el Comercio. (item 36) El Consejo General aprueba las acciones adoptadas por el Consejo para el Comercio de Bienes acerca de la solicitud de algunos PED Miembros para la extensión del período transicional de cinco años previsto por el Art. 5.2 de este Acuerdo.

vi- Acuerdo sobre la implementación del Art. VII del GATT 1944. Sobre el Art. 20.1. El Consejo General aprueba las acciones adoptadas por el Comité sobre Valoración Aduanera acerca de la solicitud de algunos PED Miembros para la extensión del período transicional de cinco años previsto en el Art. VII de este Acuerdo. Sobre el Art. 20.3, igualmente aprueba el enfoque sobre la asistencia técnica  formulado por el Comité y le encarga continuar estos trabajos.

vii- Acuerdo sobre Subsidios y Medidas Compensatorias. (items 67, 82 y 83) El Consejo General acuerda que si un Miembro es excluido del Anexo VII del Acuerdo sobre Subsidios y Medidas Compensatorias, puede ser reincorporado si su PIB per capita disminuye bajo los US$ 1000. Igualmente acuerda que el Anexo VII(b) del Acuerdo considere a los Miembros cuyo PIB alcance US$ 1000, en dólares constantes de 1990,  por un período de 3 años consecutivos[59]. El Consejo General instruye al Comité correspondiente a revisar las disposiciones del Acuerdo relativas a investigaciones sobre derechos compensatorios e informe a la 4CM.

viii- GATS. (item 85) Teniendo en cuenta y reafirmando las provisiones del GATS, el Consejo General toma nota de que los Miembros están de acuerdo con que las prácticas administrativas no deberían impedir la plena y verdadera implementación de los compromisos adoptados en el GATS, en especial respecto a la oferta de servicios bajo el Modo 4.

ix- Acuerdo sobre TRIPS. (item 90) Con vista a la implementación del Acuerdo, el Consejo General pide a los Miembros entregar al Consejo sobre TRIPS información  sobre las medidas de implementación del Art. 66.2. Estas entregas estarán sujetas a revisión por parte de este último  Consejo y servirán como referencia para formular una lista ilustrativa de incentivos. La información será actualizada anualmente por los Miembros.

x- Temas Transversales. (item 97) El Consejo General reafirma las preferencias concedidas a los PED que estén de acuerdo conque  la “cláusula  habilitante” sea generalizada, no recíproca y no discriminatoria.

                  

---ANEXO II

 i- Acuerdo sobre Agricultura. (item 7) Sin consenso: Deben realizarse acciones sobre la Decisión sobre Medidas Concernientes al Posible Efecto Negativo del Programa de Reforma relativo a los países menos desarrollados y aquellos PED importadores netos de alimentos, a la luz del Informe del Comité sobre Agricultura que se espera para el 28 de septiembre del 2001. (item 8) Sin consenso: Las acciones sobre la implementación del Art. 10.2 del Acuerdo deben tomarse a la luz del Informe antes citado.

ii- Acuerdo sobre Textiles y Vestuario. Teniendo en cuenta las Declaraciones Ministeriales de Singapur y Génova, que reafirmaron el compromiso pleno y verdadero de implementar el Acuerdo, acuerdan: (items 16 y 24)  Que las provisiones del Acuerdo sobre la  integración primaria  de productos y la eliminación de cuotas podrían ser efectivamente utilizadas. (items 20, 21 y 25) Calcular, para los años restantes del Acuerdo, el nivel de las cuotas de los oferentes pequeños aplicando la metodología más favorable disponible en el caso de los Miembros sujetos a las provisiones de crecimientos sucesivos desde el inicio del período de implementación; además, extender ese tratamiento a los países menos adelantados y, cuando sea posible, eliminar las cuotas sobre las importaciones desde tales miembros. (item 17 y 22) Calcular las cuotas para los años restantes del Acuerdo con respecto a otros Miembros restringidos como si la implementación de la provisión de crecimientos sucesivos para la etapa 3 hubiera sido adelantada al 1 de enero del 2000. ( items 18, 23, 26, y 27) Utilizar especial consideración y moderación antes de iniciar investigaciones en el contexto de contingentes de comercio correctivos sobre exportaciones de textiles y vestuario desde PED. (items 19 y 29) Los Miembros, sin perjuicio de sus derechos y obligaciones, notificarán cualquier cambio en las reglas de origen respecto a producto que están bajo la cobertura del Acuerdo para el Comité sobre Reglas de Origen el cual puede examinarlas antes de que ellas sean aplicadas.

            iii- Acuerdo sobre la implementación del Art. VI del GATT de 1994. (item 41) La Conferencia Ministerial acuerda que las autoridades investigadoras deben examinar con especial cuidado y dedicación la iniciación de investigaciones de antidumping cuando una investigación sobre el mismo producto del mismo Miembro resultó negativa dentro de los 365 días previos al registro del reclamo. A menos que este examen de pre-iniciación muestre que las circunstancias han cambiado, la investigación no deberá proceder. (item 45) La Conferencia Ministerial reconoce  que en tanto el Art. 15 del Acuerdo sobre la Implementación del Art. VI del GATT de 1944 es una provisión mandataria, las modalidades de su aplicación deberían beneficiarse de esclarecimientos. Consecuentemente, el Comité sobre Prácticas de Antidumping está instruido, a través del grupo de trabajo sobre Implementación, para examinar este tema y formular recomendaciones apropiadas, dentro de un plazo de 12 meses, sobre cómo hacer operativa esta provisión. (item 49) La Conferencia Ministerial  toma nota que el Art. 5.8 del Acuerdo sobre Implementación del Art. VI del GATT de 1944 no especifica el período a ser utilizado para la determinación del volumen de importaciones efectuadas bajo condición de dumping y que ese vacío genera incertidumbres en la implementación de la provisión. El Comité de Prácticas Antidumping está instruido, a través de su grupo de trabajo sobre Implementación, para examinar este tema y formular recomendaciones, dentro de un plazo de 12 meses, con vista a asegurar el máximo posible de predictibilidad  y objetividad en la definición de los períodos.  (item 55) La Conferencia Ministerial  toma nota que el Art. 18.6 del Acuerdo sobre Implementación del Art. VI del GATT de 1944 requiere del Comité de Prácticas Antidumping revisar anualmente la implementación y operación del Acuerdo tomando en consideración sus objetivos. El Comité está llamado a formular guías para mejorar las revisiones anuales e informar sus opiniones y recomendaciones al Consejo General para la adopción de las decisiones consecuentes en el plazo de 1 año.

iv- Acuerdo sobre la Implementación del Art. VII del GATT de 1944. (item 56) El Consejo General está de acuerdo en que cuando la Administración de Aduanas de un Miembro importador tiene base razonable para dudar de la exactitud del valor declarado, puede pedir la asistencia de la Administración de Aduanas del Miembro exportador sobre el valor del bien importado. En ese caso el Miembro exportador podría prestar cooperación y asistencia, incluso información sobre dicho valor, si ella está disponible. Cualquier información entregada en este contexto será tratada de acuerdo con la provisión del Art. 10 del Acuerdo.

v- Acuerdo sobre Reglas de Origen. (item 63) La Conferencia de Ministros está de acuerdo conque cualquier arreglo interino sobre reglas de origen implementado por Miembros en el periodo de transición, antes de la entrada en vigor de los resultados del programa de trabajo sobre armonización, debe ser consistente con este Acuerdo, especialmente con sus Arts. 2 y 5. Sin perjuicio de los derechos y obligaciones de los Miembros, esos arreglos pueden ser examinados por el Comité sobre Reglas de Origen.

vi- Acuerdo sobre Subsidios y Medidas Compensatorias. Art. 27.4. Pendiente de que  se adopte la decisión sobre el Anexo I sobre el Art. 27.4 a la luz del trabajo del Comité sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias. (item 68) Pendiente: Una decisión será adoptada a la luz del trabajo del Comité.  (items 74 y75) La Conferencia Ministerial urge a los Miembros a aplicar, cuando sea posible, el nivel más alto de minimis en las investigaciones sobre derechos compensatorios de productos originados en los PED Miembros, entre los niveles establecidos en los Arts. 27.10 y 27.11 del Acuerdo.

vii- Acuerdo sobre TRIPS. (item 89) La 4CM orienta al Consejo sobre TRIPS a continuar su examen sobre el ámbito y modalidades para las reclamaciones  del tipo previsto por los sub-párrafos 1(b) y 1(c) del Art. XXII del GATT de 1944 y elevar recomendaciones a la 5CM. La 4CM está de acuerdo en que los Miembros no inicien este tipo de reclamaciones.

viii- Temas Transversales. (item 96) Sin consenso: Las acciones  se tomaran a la luz del Informe del Comité sobre Comercio y Desarrollo que deberá presentar el 28 de septiembre del 2001. Sobre este tema también se hacen referencias en el Proyecto de Declaración Ministerial.

  

3.4 Las reacciones a las Propuestas 

 La tarea de preparar y presentar estas propuestas fue indudablemente difícil[60], dada la diversidad de posiciones al interior y entre los PD y PED. Por supuesto, ellas han provocado, de inmediato, diversas reacciones. Tanto antes como después de la presentación de las propuestas  se han realizado reuniones cerradas, a las cuales algunos países Miembros no han podido entrar, y en las que han participado grupos reducidos de países tanto en Ginebra[61], como en tres mini-reuniones ministeriales de entre 20 a 25 países; una a fines de agosto en México, otra en Singapur del 13 al 14 de octubre  y, la más reciente, en oportunidad de la actual reunión de la APEC, del 18 al 21 de octubre, en Shangai. Debe enfatizarse que en muchas ocasiones la renuencia que muestran los PED al tratamiento de ciertos temas o al contenido de las propuestas, más que por su esencia es por la certeza que tienen de que serán, en muchas ocasiones, utilizados con fines proteccionistas por los PD. Al parecer, luego de los acontecimientos del 11 de septiembre, Bush y la diplomacia norteamericana se han unido a la UE en el  esfuerzo por impulsar la reunión vinculando la mayor liberalización de las REI con la lucha contra el terrorismo e, incluso, contra la pobreza. R. Zoellick, Representante de Comercio de los EE.UU. declaró el 19 de octubre, que constataba que los avances en los trabajos y posiciones de los países iban a favor de la realización de la reunión y que se podía encontrar solución al problema de su sede.

Es notorio el paulatino acercamiento de posiciones entre EE.UU. y la UE, por ejemplo, respecto a la agricultura donde proponen  utilizar la “negociación en dos etapas” (5CM y la ulterior Ronda), que demoraría el tratamiento de este temas. A medida que se acercan las fechas  acordadas al inicio, la posición de estos países se hace más dura e inflexible y ya se han planteado las   viejas fórmulas del “garrote y la zanahoria” o del “tómelo o déjelo”, como parte de una serie de presiones para fortalecer sus posiciones y debilitar la unidad de los PED. Los PD utilizan las mencionadas reuniones cerradas (del tipo de las del llamado “Salón Verde”) e incluso  los medios de comunicación y los rumores para debilitar las posiciones de los PED o para influenciar a los participantes más inexpertos. En general existe la sensación de que la Secretaría de la OMC actúa a favor de los PD, lo que ha provocado numerosas críticas tanto de PED como de organizaciones de la sociedad civilŽ. Las autoridades de la OMC que presentaron las propuestas esperaban que las reuniones y el debate realizado les hiciera posible presentar una segunda versión a mediado de octubre, lo que no ha sido posible esperándose ahora que esto sea hecho alrededor del 26 de ese mes.

Trataremos, en forma resumida, de sistematizar las opiniones vertidas sobre los temas fundamentales :

a) Medidas de implementación de los acuerdos de la Ronda Uruguay62. Es total la contradicción entre PD y PED, incluso sobre si el tema se trata en la Ronda o en los organismos establecidos en el marco de la OMC (agenda incorporada)  siendo esto último apoyado firmemente por los PED, entre ellos la India, en tanto que la posición de Pakistán   se ha debilitado en las últimas semanas (al respecto se ha dado a conocer el 18 de octubre que la UE ha acordado que Pakistán participe en el Nuevo Sistema Generalizado de Preferencias, especialmente en textiles y vestuario, así como diversas concesiones prometidas por EE.UU. a este país respecto, entre otras granjerías, al acceso a su mercado y a nuevos arreglos sobre la deuda externa en el contexto de sus operaciones militares contra Afganistán).

b) Agricultura[62]. El proyecto de Declaración es vago y refiere la materia a un  anexo, que fue distribuido posteriormente, a inicios de octubre; la mayor parte de los  PED quieren más precisión y ambición en el texto, especialmente los pertenecientes al Grupo de Cairns, concientes que no habrá avances importantes en las negociaciones mandatadas (en este tema ha empezado a actuar, tratando de convertirse en referente junto al Grupo de Cairns, EE.UU. y la UE,  el grupo de los “amigos de la Caja del Desarrrollo”, grupo compuesto por algunos países africanos y latinoamericanos, que pretende que se acepte el derecho de los PED a cierta flexibilidad en la protección y apoyo a la producción y a la aplicación de medidas antidumping en el caso de las poblaciones rurales y de los pequeños agricultores); por su parte, EE.UU. está dispuesto a aceptar un texto menos exigente para el capítulo agrícola; la UE, quiere debilitar lo planteado y, sobre todo, situar lo de las “preocupaciones no comerciales” en un mismo nivél que las comerciales;  Corea, Japón, Noruega y Suiza insisten en que no se requiere mandato para negociar al existir el Art. XX del GATT; un buen número de PD están convencidos que el contenido del régimen regulatorio de la UE sobre alimentos tratados biotecnológicamente y la cláusula precautoria contenida en la nueva reglamentación sobre seguridad alimentaria (posibilidad de aplicar restricciones al comercio), llevan a que los países de la UE traten de introducir en la OMC nuevas restricciones al comercio agrícola; organizaciones de consumidores han hecho presente que las propuestas en discusión en la OMC no favorecen el traslado de los beneficios del libre comercio a los productores y consumidores de productos agrícolas, especialmente de los PED[63]; diversos países (de la UE, Africa, India  y Suiza) quieren extender protección al origen geográfico de algunos bienes, a lo que se opone los EE.UU., Australia y algunos de América Latina[64].

c) Servicios. En este sector, que muestra la mayor velocidad de crecimiento en los intercambios, pese a la oposición de los PED y de organizaciones de la sociedad civil, se intensificarían e iniciarían procesos de liberalización de importantes segmentos de actividad y se pretendería limitar más aún la capacidad de los gobiernos para establecer políticas nacionales, tales como salud, cuidados hospitalarios, cuidados de salud en los hogares, servicios de odontología, cuidado de infantes, educación a todos los niveles, museos, bibliotecas, servicios jurídicos, asistencia social, servicios en agricultura, energía, agua, protección del medio ambiente, seguros, turismo, transporte, publicidad, radiotelefonía y correos. Pese a las evidentes diferencias de opinión, el Proyecto de Declaración ni siquiera las mencionada;  además, algunas organizaciones de consumidores han presentado reparos al contenido de las propuestas que se están discutiendo en la OMC sobre servicios fundamentales para los ciudadanos,  en razón de que su aplicación llevarían a encarecerlos;

d) Acceso a los mercados de las mercancías no agrícolas. La mayoría de los PED señalan que en este tema se debe considerar su capacidad de reducir protección en función de sus necesidades de desarrollo y que sólo lo considerarían si hay avances en el acceso de sus propias exportaciones a los mercados de los PD y se haya eliminado el proteccionismo agrícola[65].

e) TRIPS62. La dificultad principal es acerca del tratamiento del tema de los servicios de salud pública[66], donde las posiciones van desde la de Brasil que quiere una declaración de que nada en el Acuerdo impide que un país tome las medidas necesarias para asegurarla, hasta las de EE.UU. y Suiza que se oponen a esto y sólo aceptarían disposiciones débiles y geográficamente parciales, mencionándolas en una declaración aparte cuyo alcance sería sólo  relativo al “SIDA y no a salud” como preferirían los PED; en este tema, como también en otros, algunos delegados de los PED señalan la desigualdad de la discusión en experiencia, conocimientos y antecedentes disponibles, incluso mencionan cierta parcialidad de la Secretaría a favor de los PD; se menciona la actual discusión en EE.UU. sobre si se usa la disposición legal que le permite utilizar licencias de medicamentos patentados en casos de interés nacional, tal como el antibiótico ciprofloxacin en el tratamiento del ántrax, pese a que eso debilitaría la posición de ese país en la negociación de este tema[67]; el 2 y 3 de octubre 52 PED hicieron presente, en el marco de las reuniones informales del Consejo General de la OMC, su disconformidad con el contenido de las propuestas sobre estas materias en el Proyecto de Declaración y en los Anexos I y II, relativos a implementación, en razón de que ni siquiera recogían planteamientos hechos para la fracasada reunión de Seattle y que el actual contenido era inconveniente en el caso de una serie de artículos; los PED presentaron un propuesta tendiente a que las disposiciones sobre TRIPS no impidan a los gobiernos actuar a favor de la salud pública, especialmente en la adquisición de medicamentos[68].

f) TRIMS62. Después del fracaso de la poca trasparente negociación del Acuerdo Multilateral de Inversiones de la OCDE, las ambiciones de los PD y sus empresas se han morigerado un tanto[69], por lo que el proyecto de Declaración tiene dos opciones; una buena parte de los PED están en contra del tratamiento del tema -salvo en cierta medida los del Grupo de Cairns y Chile, sobre los cuales algunos piensan que estaría en posición de negociarlo a cambio de resultados en el tema agrícola, aspiración que consideran muy difícil- señalando que sólo sería aceptable continuar con  estudios en los organos existentes dentro de la OMC, bajo la supervisión del Consejo General; también se opusieron a la inclusión de esta cuestión en la Ronda, en las reuniones informales del Consejo General del 2 y 3 de octubre, entre otros países: Egipto, República Dominicana, Honduras, India, Jamaica, Kenia, Tanzania a nombre de los países menos adelantados, Pakistán, Sri Lanka, Uganda,  Zambia, Zimbabwe a nombre del grupo africano; en materia de inversiones se ha planteado por los PD la posibilidad de la clásula “opt in-opt out”[70], que contraviene el carácter universal de los acuerdos del sistema GATT/OMC.

g) Comercio  y Políticas de Competencia62. También en este tema el proyecto de Declaración considera dos opciones, pues reviste complejidad por el temor que sus disposiciones beneficien a los grandes monopolios internacionales en contra de los requemos de los PED; una buena parte de estos países están en contra del tratamiento del tema, especialmente de América Latina[71]; en estas materias se ha planteado por los PD la posibilidad de la cláusula de escape  “opt in-opt out”[72], lo que es apoyado por Chile aunque Brasil, Uruguay y otros latinoamericanos se oponen  y ambién lo hace Japón que teme que algún importante participante como China, por ejemplo, la aproveche; clara oposición surge de las opiniones vertidas, en las reuniones informales del Consejo General del 2 y 3 de octubre, entre otros países por: Egipto, República Dominicana, Honduras, India, Jamaica, Kenia, Tanzania a nombre de los países menos adelantados, Pakistán, Sri Lanka, Uganda,  Zambia, Zimbabwe a nombre del grupo africano.

h) Compras Gubernamentales. Los PED se oponen a que las actuales disposiciones, que ya vulneran sus intereses, incluyan: la eliminación de preferencias que se concedan a  empresas nacionales con el fin de favorecer el desarrollo económico; poner en duda la aplicación de las reglas nacionales para solucionar diferendos o que prevalezcan aquellas de carácter internacional, pese a que estoes considerado como una medida opcional en el actual acuerdo; la introducción de reglas de transparencia, que facilitarían la participación de las empresas transnacionales en las licitaciones.; al igual que  respecto a otras disposiciones hay clara oposición, según las opiniones vertidas en las reuniones informales del Consejo General del 2 y 3 de octubre, de Egipto, India, Jamaica, Kenia, Tanzania a nombre de los países menos adelantados, Pakistán, Sri Lanka, Uganda,  Zambia, Zimbabwe a nombre del grupo africano; por fin, todas estas diferencias básicas de opinión no se reflejan en el proyecto de Declaración.

 i) Facilitación del Comercio. Una buena parte de los PED, especialmente de América Latina,  están en contra del tratamiento del tema, especialmente Venezuela; igualmente clara oposición surge de las opiniones vertidas en las reuniones informales del Consejo General del 2 y 3 de octubre, entre otros países, de Egipto, India, Jamaica, Kenia, Tanzania a nombre de los países menos adelantados, Pakistán, Sri Lanka, Uganda,  Zambia, Zimbabwe a nombre del grupo africano.

j) Reglas de la OMC62. Hay numerosos países que desean la discusión del tema como Chile que tiene interés fundamental en que se trate el antidumping, especialmente por las trabas impuestas por EE.UU. a sus exportaciones, y por Brasil, quien se opone a las subvenciones; contrariamente EE.UU. se opone aunque Chile si manifiesta  interés fundamental en que se trate el antidumping, especialmente por las trabas impuestas por EE.UU. a sus exportaciones, en tanto que Brasil por las subvenciones; Contrariamente EE.UU, se opone a un tratamiento a fondo del tema, por el uso que hace de las medidas antidumping y propone discutir el tema en la 5CM, sin garantizar que entre en la Ronda, tratando de disminuir situaciones de posible dificultad e incertidumbre.

k) Comercio y Medio Ambiente62. Los PED se oponen al contenido de este tema; Centroamérica, el Caribe y los países del MERCOSUR muestran más reluctancia, también varios PD están opuestos al texto, incluso hasta cierto punto los EE.UU.; la UE acompañada de sus aliados en este tema Corea, Japón, Noruega y Suiza, insiste en que sin incluir disposiciones sobre este tema, incluso sobre etiquetado y la consideración del principio precautorio, no es posible negociar el resto de los temas y que la decisión de negociar debe tomarse ahora y no en la 5CM, además que ellas serán plenamente parte del concepto de “single undertaking”[73]; recientemente la UE, quien considera que del tratamiento de este tema depende el resto de la negociación -para aplacar resistencias- ha propuesto, entre otras concesiones sin mayor contenido, avanzar en la negociación ya sea en la próxima Ronda o utilizando el Comité Sobre Comercio y Medio Ambiente de la OMC, lo que parece haber tenido cierta acogida sólo en algunos miembros del Grupo de Cairns.

  

4. CONCLUSIONES

             Refiriéndonos a lo esencial, las siguientes serían las conclusiones:

 a) La 4CM de Doha y los próximos eventos que se den hasta culminar con la Ronda del Milenio, se realizarán en el marco de un mundo donde está presente un proceso de globalización multifacético, que ha incrementado dramáticamente la interdependencia entre las naciones[74], pero que se caracteriza, en el ámbito económico, por la omnipresencia del mercado y, para buena parte de ellas, por la aplicación del modelo de desarrollo neoliberal. Junto a lo anterior está presente el predominio político y militar de un potencia, los EE.UU., la que disputa con otros países el predominio económico.

b) Las REI no han deparado resultados beneficiosos para los PED y han transitado hacia escenarios donde prolifera la formación de importantes bloques de naciones[75] y rigen relaciones de poder. Se han diferenciado los niveles de desarrollo económico y las distancias entre los PD y los PED en lugar de disminuir, aumentan.

c) Por tanto, están presentes graves contradicciones de intereses entre los países. Entre las principales, en primer lugar se pueden considerar las existentes entre países pobres y países ricos; en segundo lugar, las presentes entre los PD, y, por fin, las de los PD capitalistas con algunos países –no constituidos como bloque- que construyen el socialismo. Por cierto, estas contradicciones forman una verdadera trama, donde –salvo pocos aspectos, fundamentalmente políticos- los intereses se entremezclan y surgen alianzas parciales y/o temporales.

d) En casi todos los ámbitos los PD ha logrado imponer sus intereses, lo que se refleja en la trama de acuerdos económicos, políticos y militares. Las REI no se escapan a esta constatación. Así, en el marco del sistema GATT/OMC, los acuerdos han favorecido a los PD en todos los aspectos que se tratan en ese foro e, incluso, paulatinamente han ido ampliando dicho espacio.

e) La mayor experiencia, conocimientos, recursos y más eficientes instituciones  les ha permitido a los PD no sólo lograr acuerdos que los beneficiaban sino que los aplicaron mejor de lo que lo hicieron los PED y fueron capaces de incumplir numerosas reglas, pese a las denuncias de los países perjudicados, principalmente los PED.

f) Sin embargo, para sus negociaciones con los PD,  el ámbito multilateral es para los PED más favorable que el bilateral o subregional, dadas las diferencias de poder existentes. Pero para que ello tenga real sentido es imprescindible que exista cohesión, solidaridad y unión entre los PED, aspecto en el cual todavía no se obtienen logros importantes, pese a los sistemáticos esfuerzo realizados[76].

g) En los apartados 3.2, 3.3 y 3.4, se analizan resumidamente los principales temas de las futuras negociaciones, que ponen claramente a la luz tanto las diferencias entre PD y PED, como al interior de esos grupos. En esencia las contradicciones mayores se dan respecto a: los temas de la implementación de los acuerdos de la Ronda Uruguay; de la agricultura; de los servicios, de políticas de competencia, de los TRIPS del medio ambiente, de los TRIMS y de la introducción de otros temas  nuevos.

h) Pese a la evidente dificultad de acordar una agenda para la Ronda del Milenio, los PD están cada vez más decididos a que sea acordada y rápidamente convocada la Ronda, probablemente a costa de los intereses y demandas de los PED. En esto, por una parte, incide la situación económica internacional, que enfrenta un inevitable período de crisis e incertidumbre, que puede ser aminorado por nuevos impulsos al comercio. Por otra, la situación política internacional, en especial el llamado conflicto contra el terrorismo, da una valiosa oportunidad a los PD  para lograr la agenda y la convocatoria, dado el fortalecimiento que esperan lograr como fruto de esta coyuntura.

i) Ya está decidido celebrar, en las fechas previstas, la 4CM en Doha. También se puede esperar que de esa reunión surja una Declaración claramente comprometida con metas de liberalización de las REI;  una Convocatoria a la Ronda, con su respectiva Agenda; y, un Programa de Trabajo que permita iniciar negociaciones preparatorias para una 5CM, previa al inicio de la Ronda.

 

 

NOTAS

[1] Se trata del choque de intereses entre el sistema capitalista, liderado por los Estados Unidos,  y el socialista que se impuso en la Unión Soviética y otros países de Europa oriental. Por cierto, debe señalarse que en la actualidad existen varias sociedades que están construyendo el socialismo con muy específicas características en cada caso. En lo anterior es fundamental el papel que juega la República Popular China, tanto por su dimensión económica y humana como por la inusitada  pujanza que ha logrado, ya por un largo lapso de tiempo, en sus ritmos de desarrollo económico-social.

[2] Hasta aproximadamente 1955 toda norma acordada en el GATT era igual para todos los participantes ya que los beneficios que se derivaban directamente de la liberalización comercial, se sostenía, hacían innecesario todo tratamiento de excepción. Es en 1958 que el Informe Habeler, al analizar las restricciones que enfrentaban las exportaciones de los PED, concluye que se mantenían por parte de los PD numerosas barreras que limitaban el acceso a sus mercados y fue abriéndose paso medidas destinadas a beneficiar en forma especial a estos países. Pese a lo anterior al iniciarse la Ronda Uruguay todavía persistían la mayoría de las prácticas proteccionistas de los PD. Más aún, los acuerdos alcanzados por esa Ronda no fueron favorables y, en estas materia, significaron principalmente arreglos cosméticos.

[3] La influencia del mercado en la definición de importantes determinaciones económicas es indudable y está fuera de discusión. El se ha desarrollado en consonancia con la escasez relativa de bienes y la división del trabajo; no ha existido –desde los albores de la civilización y del comunismo primitivo- modo de producción en donde no juegue su importante papel en la definición de los precios y en la asignación de recursos. Sin embargo, el neoliberalismo propugna la virtual desaparición del Estado, único elemento capaz de dar orientación  democráticamente consensuada al proceso de desarrollo así como de velar por los aspectos sociales del mismo. Este enfoque condena a los países a perder su independencia y libre albedrío sobre  decisiones  fundamentales vinculadas al bienestar de la gente y a entregarlo a las determinaciones de los mercados, tanto internos como internacionales, donde precisamente cada vez más  rigen  relaciones de poder, donde decide el más fuerte. A esta altura de las cosas parece innecesario comentar el fracaso reiterado y universal para los PED del modelo en cuestión y los resultados más bien íngrimos para los PD: ellos cada vez  se van diferenciado más  entre sí (una especie de depauperación entre las naciones ricas)  y  han introducido en su red social crecientes inequidades.

4 En la primera Reunión estuvieron 11 PED,  de los cuales 3 fueron de América Latina; en la Ronda Kennedy los PED ya fueron 25 y 76 en la Ronda Uruguay. Actualmente la OMC cuenta con casi 142 miembros, siendo los PED alrededor de 100.

[5] La “Draft Ministerial Declaration”, documento para la preparación de la 4ª  Reunión Ministerial, elaborado por el Presidente del Consejo General y por el Director General de la OMC, JOB(01)/140 del 26 de septiembre del 2001, recalca que en los 50 años del sistema GATT/OMC se ha promovido el crecimiento económico, el desarrollo, el empleo, la erradicación de la pobreza  -tal como lo señala el Acuerdo de Marraquesh, que estableció la OMC-  y que ante este momento de crisis económica se avocará a las tareas de recuperación de la economía mundial.

[6] Consecuente con los énfasis en el papel de los mercados, el enfoque liberal en estas materias insiste en que se debe evitar toda influencia que coarte la libre acción de las fuerzas económicas. Por supuesto este planteamiento –dada las grandes diferencias de todo tipo existente entre naciones ricas y pobres- lleva directamente a la reducción de los tratamientos preferenciales y al predominio de la reciprocidad en las REI.

[7] Mike Moore, Director General de la OMC, citado por The Economist Global Agenda del 23 de mayo del 2001. En el caso de los PED el incremento fue de alrededor de 20%.

[8] Verónica Silva, “Condiciones y Negociación de Acceso a los Mercados de bienes, una revisión desde América Latina y el Caribe”, septiembre del 2000, Santiago de Chile. En la década de los años 90 las exportaciones regionales, sin México, casi no  han modificado  su estructura por productos: los básicos, los primarios agrícolas y los manufacturados alimenticios pasan de significar un 56% a sólo un 57%  de las totales.

[9] Véase FMI, “World Economic Outlook, 2001”, octubre del 2001, Washington. Esto no es válido para una serie de PED, especialmente los de Africa.

[10] Esto tiende a profundizar la naturaleza desfavorable de los términos del intercambio.

[11] Véase CEPAL, “Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe, 1999-2000”, Santiago de Chile, marzo del 2001.

[12] Ibídem. Otro indicador del avance de la globalización, en el caso de Estados Unidos, es la proporción de las exportaciones  de bienes respecto al PIB, que pasa de 3.6 a 7% entre 1950 y 1990. La proporción de esas exportaciones respecto a  la producción de bienes transables crece, en el mismo período, de un 8.9 a un 31.4%.

[13] Ibídem nota 9. El FMI destaca los logros de la Ronda Uruguay que además de alcanzar reducciones arancelarias acordó eliminar las barreras no arancelarias en el año 2005, estimándose que el aumento del comercio producido sólo por esto último  fue de alrededor de 200 mil millones anuales, de los cuales entre un 25 al 45% fue para los PED. Esa Ronda, además de crear la OMC, profundizó o inició el tratamiento de nuevos temas tales como la agricultura, textiles, vestuario, servicios, los TRIPS y los TRIMS y fortaleció el sistema de solución de controversias. Los PED aceptaron que las medidas acordadas no consideraran tratos preferenciales a cambio del llamado “single undertaking” de la ronda. Además determino la llamada “agenda incorporada” como programa de trabajo permanente y la decisión de ir hacia una nueva ronda para evaluar los resultados alcanzados y profundizar el proceso de liberalización.

[14] Véase la nota 11.

[15] Es el caso del Anexo sobre Telecomunicaciones del GATS, o de los servicios financieros, del comercio electrónico, de los productos de la tecnología de la información.

[16] Ibídem nota 9. El FMI comparte la opinión de que “todo no ha sido positivo” en la aplicación que los PD han hecho de los acuerdos de la Ronda Uruguay al mencionar la clara tendencia a un mayor uso de medidas antidumping; el establecimiento de barreras a las exportaciones a través de las normas técnicas y sanitarias; el que el compromiso adquirido por los PD llevará, teóricamente, a que recién el 2005 se desmantelen los sistemas de cuotas para el comercio de textiles y vestuario; las notables alzas en el nivel de las tarifas de los productos agrícolas hechas en oportunidad de aplicar  la “tarificación”; a que  los subsidios y apoyos internos a los productores agrícolas de los países de la OCDE  casi no ha variado respecto al periodo 1986-88, base de comparación para la Ronda mencionada.

[17] Ibídem nota 8. Estas medidas han sido particularmente intensas contra las exportaciones de manufacturas primarias de los PED, como son las de hierro; acero; textiles y vesturaio; alimentos; productos metálicos; y, químicos.

[18] Ibídem nota 8. Además el apoyo de medidas gubernamentales a la producción y comercialización de estos bienes ha permitido diferenciales de 20 a 170% entre los precios internos y los mundiales.

[19] Ibídem nota 11. 

[20] Ibídem nota 11, los incluidos en las listas nacionales de compromisos sujetos a metas de reducción.

[21] SELA, “Perspectiva General del Proceso de Negociación” de J. Voto-Bernales, Presidente del Comité de Agricultura de la OMC, documentoSP/SAC-OMC/Di Nº 10, marzo del 2001. Este documento señala que en 1998 se utilizaron en subvenciones a la exportación alrededor de 6500 millones de dólares, de los cuales casi un 90% provinieron de la UE. Otra distorsión proviene del apoyo mediante créditos y seguros a  las exportaciones.

[22] Las ayudas a la producción llevan a aumentos en la disponibilidad de fondos exportables y a la necesidad de usar subsidios para aumentar su competitividad, por lo que los avances de la Ronda Uruguay abrieron perspectivas para la eliminación de estas distorsiones al libre comercio. Sin embargo, han permanecido una serie de mecanismos que aún los permiten, tales como la “Caja Azul” (pagos directos para disminuir determinadas producciones); la “Caja Verde” (programas y fondos gubernamentales para la seguridad alimentaria nacional); y, la “Caja Ambar” (subsidios que los gobiernos deben  disminuir paulatinamente). 

[23] Ibíemd nota 11.

[24] Ibídem. Una clara demostración de lo que aquí se dice es que, a partir de los años 80, a través de la imposición de programas de ajuste y políticas de estabilización ante los descalabros sufridos por los PED en sus economías, en mucho por los efectos de la crisis de la  deuda externa, se realizaron grandes “reformas” que llevaron a la privatización de sus empresas públicas, a la “jibarización” del tamaño y funciones del Estado  y a la apertura de sus sectores externos (comercio-financiamiento-tecnología etc.), concediendo así a los PD,  unilateralmente y a cambio de nada, rebajas arancelarias y de otro orden, aún más importantes que las obtenidas a través de varias Rondas de negociación del sistema GATT/OMC.

[25] Ibídem nota 9. En la sección “The world trade system: from Seattle to Doha”, se indica que, a diferencia de los PD, los PED han recurrido menos a las negociaciones multilaterales de las últimas rondas y preferido la liberalización unilateral.....Se señala que, pese a la crisis asiática de 1997-98, esta liberalización avanza en los países donde el FMI mantiene programas de apoyo, como es el caso de Corea e Indonesia o de los países de Africa, Asia del Sur, el Caribe y, aunque en menor grado, del Oriente Medio......

[26] Estas tarifas extremas según la Ronda Uruguay  son las que se elevan sobre el 15%. La UNCTAD las considera a partir del 12%.

[27] Ibídem nota 11, se trata de productos lácteos; azúcar y derivados; cacao y derivados; preparados con base a cereales y otras materias primas; tabaco, etc. Silva (véase nota 8) señala que las tarifas de los productos sujetos a cuotas: trigo, cereales, azúcar, lácteos, carnes, frutas y hortalizas eran menores que las que se aplican a exportaciones fuera de ellas. El caso extremo parece ser el de Japón, para el trigo, cereales (donde van de 0 a 491%) y lácteos; la UE para el trigo (de 0 a 87%), azúcar y carnes; y, los EE.UU. para el azúcar (de 2 a 129%); lácteos; y, carnes 

[28] Ibídem, se trata de animales vivos; carnes; lácteos; bananos; granos; azúcar; y, pastas.

[29] Ibídem, se refiere a los productos elaborados y semielaborados.

[30] Ibídem, los aranceles norteamericanos, en su equivalente ad valorem para 1999, fueron de 1.8% para el total de las importaciones de todo el mundo; en el caso de la región sólo llegó a 1.1%. Para Paraguay y 10 países de la Cuenca del Caribe fueron de 0% en tanto que 6 países, entre ellos 4 de Centroamérica,  pagaron entre 3.6 y 8.2%, reflejando la estructura por productos –básicamente textiles- de esas importaciones. Sin embargo, conviene pasar revista a otras medidas proteccionistas que aplican los EE.UU.:

i- Medidas de defensa comercial

a)  los derechos antidumping –equivalentes a la diferencia entre el precio interno del país exportador y el precio de importación pagado por los EE.UU.- y los aplicados por subvenciones y derechos compensatorios son relativamente frecuentes y la legislación que les sirve de base es muy permisiva en cuanto al papel de las instituciones que participan, a las modalidades de su uso y  las comprobaciones que se exigen. Es más, recientemente se han planteado en el Congreso una serie de iniciativas tendientes a agilizar todavía más los trámites que les permiten a los importadores resarcirse de estos supuestos perjuicios antes de que los trámites jurídicos finalicen. Estas limitaciones se mantienen por varios años, por ejemplo para Argentina hay 6 casos en vigor hasta 1999, el primero se acordó en 1984 y 7 casos al 2000 iniciados en 1983; en el caso de Brasil hay 15 casos hasta 1999, provenientes de 1986 en adelante; y, México muestra 9 casos, algunos iniciados en 1986.

b) la restricción voluntaria de exportaciones.

c) la aplicación de salvaguardias.

d) la aplicación de contingentes (cuotas) al azúcar.

ii- Medidas de defensa de las exportaciones

a) Estas medidas que combaten una supuesta competencia desleal que afecta a las exportaciones estadounidenses fueron aprobadas por la Sección 301 de la Ley de Comercio Exterior de 1974, facultan al Representante de Comercio de los Estados Unidos a actuar contra estos supuestos perjuicios.

b) La Sección Súper 301 de la Ley General de Comercio y Competitividad instruye a ese Representante a identificar activamente las prácticas  “desleales”.

c) la Sección Súper 301, antes mencionada, en materia de derechos de propiedad industrial, que permite al Representante identificar a los países que afectan a sus productos de exportación.

iii- Normas y reglamentaciones

a) Reglamentaciones sanitarias y fitosanitarias, que afectan principalmente las exportaciones de aguacates, frutas y carnes.

b) Normativa de comercialización, aplicada principalmente a frutas y otros productos agrícolas.

c) Protección de los mamíferos marinos, que se han dirigido principalmente contra las exportaciones de atún y camarones.

iv- Subvenciones a las exportaciones

    Con base en la Ley Agraria Integral de 1974 se han establecido múltiples apoyos a las exportaciones:

- El Programa de Fomento de las exportaciones, de 1985.

- El Programa de incentivos a las exportaciones de productos lácteos.

- El Programa de garantías de créditos de exportación, de gran importancia y a cargo de la Corporación   de Crédito para Productos Básicos, dirigida a bienes agropecuarios.

- El Programa de garantía de créditos a los proveedores, también a cargo de esa Corporación.

- El Programa de garantías de crédito para infraestructura, a cargo del Servicio Exterior de Agricultura, concede garantías de pago para el financiamiento de la exportación de bienes y servicios destinados a establecer este rubro en mercados emergentes.

- El Programa de acceso a los mercados, establecido en 1996 con el fin de financiar la promoción, investigación de mercado, asistencia técnica y servicios de comercio a las exportaciones agrícolas estadounidenses.

- El Programa de desarrollo de los mercados externos para las exportaciones agrícolas hacia más de 100 países.

- El Programa de mercados emergentes presta asistencia técnica y cooperación en evaluaciones del sector agrícola de esos países, de las empresas conjuntas, los sistemas de información sobre mercados, el desarrollo del comercio, definición de políticas, capacitación en créditos y operaciones bancarias relativas a la agricultura, planificación comercial, administración de explotaciones y comercio agrícolas y capacitación sanitaria y fitosanitaria, con el propósito de promover las exportaciones agrícolas de EE.UU.

- Prestamos de la Oficina de Servicios Agrícolas del Departamento de Agricultura destinado a otorgar créditos y garantía para créditos a los productores con difícil acceso a otras fuentes crediticias.

[31] SELA, “ América Latina y el Caribe y las negociaciones agrícolas en la OMC”, de Carlos Pérez del Castillo, Presidente del Comité de Agricultura de la OMC y Embajador del Uruguay ante las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales en Ginebra, documento SP/SAC-OMC/Di Nº 26, marzo del 2001.

[32] Ibídem. nota 11.

[33] Ibídem. América Latina y el Caribe liberalizaron 6 sectores en promedio a diferencia de los PD que lo hicieron en 11. Un 94% de los países se comprometió en los sectores de servicios financieros, turismo y viajes; un 76% en los servicios a empresas; y, un 70% en telecomunicaciones y transporte.

[34] Esto además de las históricas diferencias en cuanto a conocimientos, experiencia y capacidad institucional para enfrentar negociaciones complejas. En estas materias un número no despreciable de PED está en clara desventaja con los PD e incluso con varios de los en desarrollo. Es más, estas desventajas luego, en la etapa de la implementación de los acuerdos, son más patentes y costosas.

[35] Teóricamente la tasa de cambio del dólar debería depreciarse considerando la magnitud de los saldos negativos de la cuenta corriente; no obstante, las reformas monetarias introducidas por EE.UU. al inicio de los años 70, que lo desvincularon de todo patrón de referencia, como el oro, realmente liga la confianza en esta divisa con el estado de la economía norteamericana. Es conocido que este país es el mayor deudor y en el cual confluyen la mayor parte de las corrientes de inversión extranjera, por lo que políticas que lleven a una depreciación del dólar tendrían como efecto, de una parte, el aumento de las exportaciones de EE.UU. al resto del mundo –exportando su recesión al resto de países, los que encontrarían seria competencia a su  producción tanto para el mercado interno como para el internacional, en circunstancias que ellos mismos enfrentan debilidad en su demanda interna- y, de otra, dependiendo de la velocidad con que se manifiesten las distintas variables en juego, la posibilidad de que se alejen capitales invertidos en EE.UU., sean más volátiles las cotizaciones bursátiles  y se haga muy difícil mantener los actuales niveles negativos  de la cuenta corriente. 

[36] Tradicionalmente, sectores de la sociedad civil han ejercido toda su capacidad de influencia en los gobiernos para evitar que se alcancen acuerdos de liberalización del comercio de bienes y servicios. En ocasiones esta actitud se manifiesta en forma pública, amenazando la seguridad de la sociedad civil. Recientemente, a lo anterior se ha agregado la oposición de fuertes protestas a escala internacional, que consideran tanto las motivaciones antes señaladas como nuevos sentimientos de oposición a las injusticias y desigualdades que se derivan del proceso de globalización.

[37] Por cierto no se puede de ninguna manera desdeñar los problemas de seguridad que  levanta la 4ª Conferencia de Ministros de la OMC, convocada para el 9 de noviembre en Doha, capital de Qatar, territorio extremadamente cercano a Afganistán y otros países islámicos involucrados en el actual conflicto con EE.UU. y sus aliados.

[38] Ibídem nota 11, es fundamental al examinar los temas de que trata este capítulo, dimensionar el significado del concepto globalización respecto a algunos aspectos concretos de las sociedades latinoamericanas. Si se consideran la vinculación con el comercio exterior, los coeficientes de exportación respecto al PIB han aumentado, entre 1950/51 y 1997/99 de 12.3 a 18.9%, como promedio regional, en tanto que los correspondientes a las importaciones lo hacía de 13.8 a 20.9, aunque por supuesto estos indicadores son substancialmente mayores en el caso de varios países, ya sea por su tamaño económico reducido (República Dominicana); su especialización exportadora de bienes (Venezuela) y servicios (Panamá); su vinculación a determinado mercados vecinos (México); o, la aplicación intensa de políticas de apertura de los mercados (Chile). La participación de las empresas transnacionales en las exportaciones de algunos países es elevada, especialmente en Argentina, Chile, México y Perú (de un 33 a un 36%). Consecuentemente, la propensión exportadora de esas empresas también es alta sobre todo en Colombia, Chile, México y Perú (de 24 a 58%). Las mayores propensiones exportadoras se dan en los Automotores (Argentina y México), productos electrónicos (Argentina y México), agroindustria (Argentina y Colombia), y petróleo y minería (Argentina, Colombia, Chile, Perú y Venezuela). Entre 1989/91 y 1995/98, la proporción en las importaciones totales de textiles de maquila de los EE.UU. fueron abastecidas por México y los países de la Cuenca del Caribe en un 87 y un 92%, respectivamente para cada año, aumentando más intensamente las de México. La participación de la maquila en las exportaciones e importaciones totales de México creció de un 33 a un 47%, entre 1988 y 1999. Por fin, la participación de las utilidades e intereses (según las balanzas de pagos) en las exportaciones totales  varió entre 10 y 20% (Chile, El Salvador, Honduras, Guatemala, México,  Paraguay, República Dominicana y Venezuela); entre 20 y 40% (Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay); y, sobre 40% (Argentina y Brasil).

[39] En esta actitud influye el reciente fracaso de la reunión de Seattle, cuyas causas se encuentran principalmente en la trama de intereses contradictorios al interior de cada grupo de países y entre esos grupos, además de la cerrada y enconada oposición de numerosas organizaciones de la sociedad civil. Los pasos siguientes, como se verá más adelante, precipitan la convocatoria a la Ronda del Milenio con un temario más favorable a las posiciones mantenidas por los PD, desdeñando la oposición manifestada por los PED, por aquellos menos adelantados y por la sociedad civil.

[40] En el Economist del 28 de julio, el artículo “Why Doha Matters” se presentan comentarios pesimistas sobre el significado de las protestas en las reuniones de la OMC en Seattle y del Grupo de los 9 en Génova. Se argumenta que la atención de los PD debería volcarse no sólo hacia los problemas existentes en  el  comercio  e  inversiones  internacionales  sino también  a  que  los   PED deben “tener gobiernos honestos y competentes, imperio de la ley y el orden y que trabajen bien las instituciones que permiten que el capitalismo funcione”. El Primer Ministro Blair habría señalado que de repetirse las situaciones de Seattle y Génova, sería preferible que no haya reunión.

[41] Ibídem nota 31.

[42] Como se ha señalado y se comentará más adelante, la definición de una agenda reducida o amplia no es un problema de fácil solución. Sin embargo, como lo señala The Economist del 28 de julio en el artículo “Playing Games with Properity” incluso una agenda que trate pocos temas: los  agrícolas, de servicios y reducciones remanentes de tarifas de productos industriales, y algunos nuevos relativamente simples como la modernización de procedimientos aduaneros  que  tendría resultados positivos para todos, sería difícil de convenir. Cálculos hechos en las Universidades de Michigan y de Tufts indican que  de lograrse reducciones en las tarifas de bienes agrícolas, industriales y servicios del orden de 33% se obtendría un aumento de los ingresos mundiales de unos 600 billones, comparados con los 75 que se derivaron de la Ronda Uruguay. Desafortunadamente, a primera vista no parece sencillo alcanzar resultados de ese tipo en temas como el agrícola, por ejemplo. La transparencia que requerirían  reglas de competencia más estrictas involucraría el uso de contabilidad y otras disciplinas difíciles de implementar por muchos países. La UE ha sugerido, para estos casos, la posibilidad de que esos países no participen en ese tipo de acuerdos  (la claúsula  in opt-out opt);  sin  embargo  Japón  tiene  temor que  esta  permisividad  sea ampliamente utilizada por los países, incluso aquellos de gran dimensión económica, como China.

[43] Ibid nota 9. El FMI cita proyecciones de dos modelos de simulación: el Global Trade Analysis Project, basado en competencia perfecta y el Model de Michigan, que considera competencia imperfecta. La proyección del segundo modelo, sobre la base del pleno cumplimiento de los acuerdos de la Ronda Uruguay en el 2005, sumando las ganancia de ingreso provenientes del comercio de productos agrícolas e industriales y servicios llega a un total de 1857 billones, de los cuales 1487 irían a los PD y 370 a los PED. 

[44] Un análisis sobre este aspecto aparece en el artículo “What a Peculiar Cycle”, publicado en The Economist, 8 de marzo del 2001, por The Economist Newspaper y The Economist Group. Se destaca que la última expansión de la economía norteamericana duró alrededor de 120 meses, muy por encima del promedio de la post-guerra. Las recesiones han durado entre 6 y 16 meses, siendo la más grave la de 1973-75 que registró además una caída del PIB del orden del 3.4%.

[45] Comisión Europea (UE), “Towards a new Round”, Pascal Lamy, Miembro de la Comisión, Strasburgo. 12 de marzo del 2001.

[46] Pascal Lamy ha señalado que si se pretende que la agricultura se rija solo por  razones comerciales, no será posible llegar a acuerdos y ni siquiera a celebrar la Ronda. En cambio si demanda la inclusión de varios nuevos temas como políticas de inversión, de competencia y medio ambiente

[47] El interés de la UE abarca incluso los temas del etiquetado y del principio precautelario (uso de restricciones aunque científicamente todavía se haya probado la validez de un supuesto riesgo para la salud de la gente). EE.UU. no ve razones para estas medidas en tanto que los PED temen que tras ellas se escondan intenciones proteccionistas.

Œ C. Rammanohar escribe en The Hindu del 15 de octubre del 2001, que los que opinan en la India a favor de una nueva Ronda argumentan: que deben participar porque casi todos lo hacen y por que además si no se participa se desestimula a los PD y sus empresas  transnacionales que ya no están tan interesadas en que haya cambios en las reglas de las REI, pues ya habrían alcanzado lo que pretendían en la Ronda Uruguay y en las reformas económicas unilaterales que los PED han realizado. Además si van a haber nuevas rebajas es mejor participar, pues así algo se recibirá. Que de no haber la Ronda se fortalecería el regionalismo e India no pertenece a ninguna agrupación. Hay bastantes sofismas en lo argüido pues pese a que la India participó en la Ronda Uruguay, no ha podido gozar de muchos de las medidas acordadas por incumplimientos de los PD; en los hechos somos testigos del interés de todos los PD y sus transnacionales por la nueva Ronda; por fin, los mayores avances en la integración europea se dieron precisamente durante las deliberaciones de esa Ronda.

[48] Ibídem nota 11.

[49] El planteamiento de los PD es exigir a los PED normas laborales similares a las existentes en esos países, aspecto que está fuera de las posibilidades razonables para estos últimos, dadas las diferencias connotadas en los correspondientes grados de desarrollo económico-social. Si se aprobaran estas medidas se volverían a repetir situaciones en las que los PD habrían gozado de posibilidades y tiempo para implementar condiciones que les permitieran aplicar disposiciones en esta área, que de ninguna manera serían posibles para los PED.

[50] Ibídem nota 31. Pérez del Castillo aporta el ejemplo de las negociaciones de la Ronda Uruguay sobre temas de comercio vinculados a la propiedad intelectual, que inicialmente debían tratar sólo problemas de las mercancías falsificadas, pero que terminaron tocando todos los ámbitos y políticas en este sector.

[51] Ibídem nota 31. La convocatoria debería aclarar plenamente los “objetivos, alcance y términos de la negociación” de todo tema que ella incluya.

[52] La imposición de una negociación por parte de cualquiera de los participantes la condenaría al fracaso, si se considera que en ellas se requiere el consenso para la adopción de decisiones (single undertaken).

[53] Documento JOB(01)/140 del 26 de septiembre del 2001.

[54] Documento JOB(01)/139 del 26 de septiembre del 2001.

[55] Sólo se indican los principales aspectos susceptibles de debate.

[56] Hay expreso desacuerdo sobre si las relaciones de este capítulo con el acceso a los medicamentos/salud pública se hagan en una Declaración especial.

[57] Número de la propuesta que aparece en el documento que con diferentes propuestas presentaron varios PED.

[58] Trata sobre subsidios generalmente aceptados y que tienen efectos mínimos sobre el comercio.

[59] Sin consenso se plantea, además, que a la luz del Informe del Comité sobre Subsidios y Medidas Compensatorias sobre la implementación del Art. 27, se deben considerar acciones –dado que está relacionado con situaciones relativas a PED Miembros con pequeña participación en los mercados de  exportación e importación y en el comercio global

[60] Fue necesario un intenso trabajo preparatorio y la discusión de numerosos documentos. Entre ellos se destaca, por ejemplo, el JOB(01)/118 “Preparativos para el cuarto período de sesiones de la Conferencia de Ministros. Informe sobre la situación actual de los trabajos preparatorios”   presentado el 24 de julio del 2001 por el Presidente del Consejo General en cooperación con el Director General de la OMC.

[61] Además se han realizado diversas reuniones informales de Jefes de Delegaciones residentes en Ginebra y  otras convocadas por Directores Generales Adjuntos de la OMC a solicitud del Presidente del Consejo General, destinadas exclusivamente a escuchar opiniones y comentarios sobre los textos.

 Definitivamente no es aceptable vincular estas negociaciones con la lucha contra el terrorismo, pues ellas responden a claros antecedentes históricos, por cierto previos al 11 de septiembre, y por que lo que se persigue, por todos los participantes, es lograr determinados y conocidos objetivos económicos.

Ž Por ejemplo, varias NGO’s, entre ellas World  Wildlife Fund, Earth International, Action Aid y Oxfam International, han presentado serias críticas a la OMC: falta de trasparencia; parcialidad de la Secretaria de la OMC a favor de los PD (un 80% del staff proviene de esos países, un 77% de los Directores);   cumplimiento parcial de  los mandatos recibidos y, especialmente, aquellos que favorecen a los PD; no se apoya la baja capacidad de negociación del PED, que tienen delegaciones en Ginebra con un staff promedio de 3.51 personas que se comparan con 7.38 de los PD y cuando hay 20 países menos adelantados que no están representados en esa ciudad.

[62] Está entre los temas más difíciles de negociar.

 Especialmente en la reunión de Jefes de Delegación del 10 de octubre en Ginebra y de otras más reducidas del 11de ese mes, EE.UU. y Australia, a nombre del Grupo de Cairns   insistieron en que las negociaciones para la eliminación de los subsidios y de las medidas de apoyo internas  así como  sobre acceso a los mercados “lleven a obtener resultados y no sólo pretendan hacerlo”. Estos países incluso presentaron un texto  alternativo junto a la UE, que mostraba las diferencias con esta última.

[63] Se trata de la Consumer International y la Britain National Consumer Council.

[64] Esquemáticamente se distinguen 4 grupos de países que actúan más o menos coordinadamente: la UE junto con Corea, Japón, Noruega y Suiza; EE.UU.; el Grupo de Cairns; y, diversos países que no son exportadores importantes o son importadores netos.

[65] Los miembros del Grupo de Cairns estarían dispuestos a aceptar  una redacción ambiciosa en esta materia que pudiera utilizarse al tratar  el tema agrícola.

[66] Existe temor que se amplíe la definición de “servicio público” a sectores como la educación y cultura, arriesgando una menor regulación gubernamental y un mayor papel de las empresas transnacionales.

[67] En la reunión del 12 de octubre en Bruselas el Comité 133 de la UE no se puso de acuerdo, por presión de los laboratorios transnacionales, en aprobar una posición más flexible ante las propuestas de Brasil y la India. Igualmente en la UE se discute la extensión de la moratoria existente por dos años más para los organismos genéticamente modificados (GMO en sus siglas en inglés).

[68] La Promotion Trade Authority en discusión por el Congreso, donde recientemente se aprobó un proyecto por el Comité de “Ways and Means”, no es clara en esta materia, haciendo una vaga referencia a la actual instrucción que tiene el ejecutivo de oponerse a este tipo de flexibilizaciones del TRIPS.

[69] En toda forma, existen más de 1700 Acuerdos Bilaterales de Inversiones (BITS en sus siglas en inglés)   suscritos entre gobiernos resguardando la inversión extranjera y los derechos del estado de donde se origina la inversión.

[70] Cuando un país puede optar no participar del acuerdo dado.

[71] También se opusieron, en las reuniones informales del Consejo General del 2 y 3 de octubre, entre otros países: Egipto, República Dominicana, Honduras, India, Jamaica, Kenia, Tanzania a nombre de los países menos adelantados, Pakistán, Sri Lanka, Uganda,  Zambia, Zimbabwe a nombre del grupo africano.

[72] Cuando un país puede optar no participar del acuerdo dado.

[73] Esta cláusula significa que ningún tema se considera definitivamente aprobado sin que lo estén también todos los restantes.

[74] En el contexto de una nueva revolución tecnológica, similar a las que tuvieron lugar en los siglos XIX y XX.

[75] Junto con procesos inusitados de adquisición y fusiones de empresas que actúan a escala universal.

[76] Esto, en pequeña medida, es explicable por las contradicciones presentes al interior de los PED, ya sea por la influencia que persiste de las etapas colonial y neocolonial o por sus estructuras económicas o por las vinculaciones geográficas.

  

(*) R. Maldonado Ortega es un economista chileno; redactado en Santiago, 10 de setiembre del 2001.

 

 

REGRESAR a GLOBALIZACION - REGRESAR a INTEGRACION