GLOBALIZACION

 

¿Un nuevo tipo de multilateralismo interregional del Sur?

 

Sarah-Lea John de Sousa

 

India, Brasil y Sudáfrica son tres potencias que tienen un papel destacado en sus respectivas regiones y cuentan con una creciente influencia internacional. En septiembre de 2003, los gobiernos de estos países formalizaron sus relaciones con la creación del foro de diálogo IBSA. Este documento analiza el potencial del diálogo Sur-Sur a nivel trilateral y global, comparando los tres países y evaluando el progreso del foro.

En los últimos años, el papel de India, Brasil y Sudáfrica en las relaciones internacionales ha cambiado. Los tres países están ganando espacio e influencia a nivel global. India, Brasil y Sudáfrica poseen recursos y capacidades suficientes para contribuir al orden internacional y regional. Pero, al mismo tiempo, sus recursos de poder son limitados y no les permiten actuar o influir de forma unilateral a nivel global.

Las potencias emergentes cuentan con un potencial demográfico y económico importante. Pero tanto Sudáfrica como Brasil e India están (todavía) muy lejos de ser grandes potencias económicas. Podrían, sin embargo, ganar más peso a nivel internacional, si intensifican su cooperación y coordinación económica trilateral y actúan como un conjunto de economías del Sur. Respecto al poder militar, India cuenta con armamento nuclear, lo que convierte al país asiático en una “gran potencia” en términos militares.

Además de la base demográfica, económica y militar, Brasil e India son países de extensión continental. En las relaciones internacionales, las capacidades demográficas y territoriales ayudan a un estado con aspiraciones globales a mejorar su posición en el sistema mundial, pero no son la dimensión geográfica ni la demografía los factores más importantes ni decisivos. Ejemplo de ello es que ni India, ni Brasil, ni Sudáfrica forman parte de los foros de decisión del sistema internacional como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) [1], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) o el Grupo de los Ocho (G8).

Multilateralismo interregional del Sur: El “viejo” y el “nuevo” multilateralismo

Para las potencias medias, como India, Brasil y Sudáfrica, los foros e instituciones multilaterales son plataformas muy importantes para proyectar su poder a nivel internacional. Por ello, suelen optar por alianzas multilaterales con otros países que comparten sus intereses y objetivos a nivel internacional. De este modo procuran aumentar su visibilidad, voz y peso de decisión en el marco de las instituciones tradicionalmente dominadas por las grandes potencias, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Durante la Guerra Fría, los países del Sur o Tercer Mundo fundaron, entre otros, el Movimiento de Países No Alineados (MPNA) y el Grupo de los 77 (G77). Estos foros que agrupan a un amplio número de países en vías de desarrollo y que cuentan con una gran diversidad, ya no tienen una necesidad tan fuerte de definirse frente a las grandes potencias. Su principal objetivo era aumentar la voz y el peso de los países en desarrollo y potencias emergentes y cambiar el sistema internacional para un mundo “más justo” y multipolar.

El Movimiento de los Países no Alineados (MPNA)

El MPNA se formalizó durante su primera reunión oficial de 1961 en Belgrado. India, como el miembro fundador más destacado del foro, tuvo desde el principio un papel de protagonismo y liderazgo en el MPNA. Su creación durante la Guerra Fría se basó en no alinearse políticamente ni con el Oeste dominado por Estados Unidos ni con el Este de la Unión Soviética. Los países miembros, liderados por India, procuraron entonces minimizar el poder de los dos bloques y participar juntos activamente en la ONU y otras organizaciones internacionales existentes.

Desde su creación, el MPNA buscó ser una alianza tan coherente y fuerte como la Organización del Tratado del Atlántico Norte o el Pacto de Varsovia. Pero a medida que su “no alineamiento” político se fue volviendo cada vez más cuestionable, la lógica oficial, el papel y la propia supervivencia del movimiento perdieron en parte su sentido fundamental. Especialmente después del derrumbe de la Unión Soviética surgió el debate sobre su definición misma: ¿a qué se refiere “no alineamiento”? Muchos de los países miembros, particularmente la India, contaban y cuentan con relaciones muy estrechas con Estados Unidos y también con Rusia.

En la cumbre de La Habana de septiembre de 2006, los países no alineados debatieron nuevamente las posibilidades de revitalizar el MPNA. [2] Actualmente, el movimiento procura ejercer un contrapeso frente a las grandes potencias, principalmente frente a Estados Unidos. Del mismo modo, en una lista tan amplia, también hay países fuertemente aliados con Washington. A pesar de que la alianza cuenta con más de 118 países que representan a casi dos tercios de los estados miembro de las Naciones Unidas, su imposibilidad de fijar una posición común en torno a unas cuestiones clave o en contra de otras, hace que no logre tener un impacto importante a nivel global. [3]

El Grupo de los setenta y siete (y China)

El G77 procura ofrecer una plataforma dentro de los procesos de Naciones Unidas para facilitar la articulación de las necesidades de los países en desarrollo. El movimiento fue creado en 1964 como un marco para la cooperación política entre todos los estados miembro en la Asamblea General, el Consejo Económico y Social (ECOSOC por sus siglas en inglés) y otras agencias especializadas de las Naciones Unidas.

El G77, presidido desde enero de 2007 por el representante de Pakistán ante Naciones Unidas, cuenta actualmente con 132 estados miembro. El grupo tiene en primer lugar un enfoque económico que procura mejorar las condiciones para los países en vías de desarrollo. Los miembros esperan lograr de forma conjunta más poder de negociación para su lucha por un nuevo orden mundial más justo, por un desarrollo sostenible y por la reducción de la pobreza.

Si bien el grupo sigue existiendo como una alianza entre países en vías desarrollo y potencias emergentes en el contexto de la ONU, el movimiento ha perdido importancia a nivel internacional durante los últimos años. Debido al gran número de Estados miembro con diferentes estrategias y políticas nacionales e internacionales, en muchas ocasiones el G77 no consigue adoptar posiciones comunes a nivel global.

Mientras el G77, el MPNA y otros movimientos se caracterizan por ser foros de un gran número de países en vías de desarrollo creados en los años setenta, la alianza IBSA implica por el momento sólo tres (grandes) potencias medias que tienen cierta influencia a nivel regional y global. Este nuevo tipo de “multilateralismo del Sur” no propone un cambio total del orden mundial, sino aceptar las reglas internacionales existentes y aprovecharlas para promover una distribución de poder más justa, equitativa y representativa.

El foro IBSA está integrado por países políticamente mucho más afines que el MPNA o el G77 y es mucho más viable alcanzar acuerdos significativos dentro de esta alianza trilateral. Su alcance y sus objetivos son más prácticos y realistas, y menos generales y retóricos que los del MNPA.

Aparte de esta diferencia importante, los foros creados durante la Guerra Fría y la alianza IBSA tienen puntos decisivos en común. Ambos coinciden en los objetivos generales de obtener más influencia articulando el poder de los países del Sur para restringir la predominancia de EE.UU. y las grandes potencias que son las que actualmente toman las decisiones en casi todas las áreas de la política internacional.

El Foro de Diálogo IBSA

En enero de 2003, Thabo Mbeki, el presidente sudafricano, propuso una alianza con Brasil e India para aumentar el impacto de los tres poderes emergentes en el escenario global y fomentar la cooperación trilateral. [4] Después de varias reuniones informales de los jefes de gobierno durante la Cumbre del G8 [5] en Evian en Junio de 2003, los ministros de asuntos exteriores de India, Brasil y Sudáfrica formalizaron el “Foro de Diálogo IBSA” a través de la Declaración de Brasilia. Desde entonces, los tres países suscribieron en reuniones anuales varios acuerdos para la cooperación sectorial y global.

En septiembre de 2006, los presidentes Luis Inacio “Lula” da Silva, Thabo Mbeki y el primer ministro indio Manmohan Singh, participaron en la primera cumbre IBSA en Brasilia. Los tres jefes de gobierno coordinaron sus posiciones para la 61ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, en la que Sudáfrica ha sido elegida miembro no-permanente del Consejo de Seguridad por primera vez en su historia. Los Ministros de India, Brasil y Sudáfrica firmaron en este mismo período cinco documentos, acuerdos trilaterales y memorandos de entendimiento para fomentar la cooperación trilateral en los sectores más importantes: comercio, transporte, energía y sector social.

Este foro de diálogo es una alianza de países con visiones globales afines que comparten intereses, valores, capacidades y necesidades similares. Aunque los tres países tengan claramente un punto de partida común, sería equivocado considerar el foro IBSA como un acuerdo entre iguales.

Por otra parte, cada país tiene que enfrentarse a problemas socioeconómicos internos. El alto coeficiente Gini, que mide la distribución del ingreso, muestra que especialmente en Brasil y Sudáfrica la desigualdad socioeconómica es muy preocupante. Pero según la clasificación de desarrollo humano de las Naciones Unidas, Brasil tiene un nivel de desarrollo bastante más alto que India y Sudáfrica; ocupa la posición 69 de 177 mientras que sus aliados sólo alcanzan los puestos 121 y 126 respectivamente. El hecho de que Sudáfrica esté en peor posición a pesar de tener una renta per cápita bastante elevada, se debe a la propagación de la epidemia VIH/SIDA, que rebaja la esperanza de vida a menos de 50 años.

A pesar de todas estas diferencias entre India, Brasil y Sudáfrica, el foro IBSA cuenta con una actitud grupal coherente. Sin duda, la alianza se basa esencialmente en los valores comunes que comparten. Estos tres países son grandes democracias del Sur, caracterizadas por un pluralismo de culturas, religiones, razas e idiomas. En los documentos de política estratégica exterior se comprometen con los derechos humanos, el derecho internacional, el multilateralismo y la promoción de la democracia, la paz y la estabilidad. Por su posición como potencias intermedias (o grandes potencias medias en el caso del subcontinente asiático) Brasil, India y Sudáfrica comparten objetivos comunes en el sistema internacional. El foro IBSA destaca, en primer lugar, por ser una comunidad de valores que comparte objetivos a nivel global. Pero, aparte de su visión mundial, las tres potencias del Sur procuran cimentar su alianza al fomentar la cooperación sectorial trilateral, es decir, que también conforman una comunidad de intereses.

Notas:

1. India, Brasil y Sudáfrica han formado (y volverán a formar) parte del CSNU por el sistema de rotación, pero no son miembros permanentes con derecho a veto.

2. Actual Secretaría, “XIV Conferencia Cumbre de Jefes de Estado o de Gobierno del Movimiento de Países No Alineados”, http://www.cubanoal.cu

3. Actual Secretaría, “Países Miembros”, http://www.cubanoal.cu

4. Valor Econômico, “A aliança Índia-Brasil-África do Sul”, 15.09.2006.

5. El G8 está formado por Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá, Italia, Japón y, desde 1988, Rusia.

 

El presente texto incluye secciones de un artículo más largo de la autora, publicado en la serie “FRIDE Comentario”, abril 2007, publicado por la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (España) - FRIDE. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.

 

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